Piezas para techos, bajo el techo de la inmovilidad

Deficiencias en la extracción puntual de elementos de techo, generan abarrotamiento y complican el ritmo productivo de una fábrica

Dilbert Reyes Rodríguez

Tras conocer los estragos del huracán Sandy a su paso por el oriente cubano, la respuesta de la Empresa de Aluminios Mecánicos (ALUMEC), de la ciudad granmense de Manzanillo, fue inmediata.

La insuficiente extracción ha copado los espacios de almacenamiento.

Desde entonces, sus producciones de ventanas, tejas, caballetes y purlings (vigas de acero galvanizado para techo) tuvieron un destino priorizado, y a partir del mismo día en que el país puso en la fábrica la materia prima necesaria, sus obreros multiplicaron el trabajo al ritmo que exige la urgencia de reponerle la cubierta a una vivienda dañada.

Solo de purlings, el frente de más intensa fabricación y para el cual activaron tres turnos de trabajo ininterrumpido, terminaron en poco tiempo 1 815 módulos; cada uno conformado por ocho vigas de nueve metros, que es la cantidad definida como necesidad estándar para un hogar de 36 tejas.

Obviamente, la demanda desde las provincias afectadas, sobre todo Santiago de Cuba, incrementó el plan de producción para este año en ese surtido; por lo cual, aunque se redujo un turno de trabajo, el ritmo de fabricación sigue intenso, y de los talleres salen unas 1 200 unidades diarias, a fin de responder con la mayor prontitud posible a la recuperación de hogares.

Sin embargo, en el interior de la planta manzanillera, la imagen del abarrotamiento en grandes montones de purlings terminados, revela que la extracción ni se acerca al ritmo de producción ni obedece a la urgencia de la complicada realidad habitacional en el lugar de destino.

BRECHA PELIGROSA ENTRE FÁBRICA Y DESTINO

Felicia Martínez, directora de la entidad fabril, afirmó a Granma que el fenómeno se manifiesta prácticamente desde inicios de año, y aunque hasta el momento no había significado un escollo para la fabricación, hoy las gigantescas pilas han ocupado todos los espacios disponibles, por cierto, en las mismas naves de producción.

Diariamente la fábrica produce un promedio de 1 200 vigas, cantidad incompatible con los ínfimos niveles de extracción.

Además, las cualidades del material no permiten elevar más los ya muy altos montones, y de no extraer rápido podría paralizarse la producción y generar daños económicos costosos a la entidad metalúrgica.

Cifras ofrecidas por Martínez dan cuenta de que aún permanece en fábrica casi la mitad (unas 26 mil vigas) de las más de 58 mil unidades elaboradas desde enero, un volumen inmovilizado que equivale a la necesidad de 3 261 viviendas.

Al indagar por la responsabilidad de la extracción, la directora precisó que el compromiso de la planta está limitado a la venta al grupo ACINOX, encargado entonces de la comercialización del surtido.

En entrevistas con este rotativo, Ciro León y Orestes Llovet, especialistas comerciales de la Unidad Empresarial de Base de ACINOX en Granma, explicaron que las dificultades han derivado de la insuficiente capacidad de transportación, tradicionalmente realizada mediante la Unión de Camiones y complicada por los altos volúmenes de elaboración tras el meteoro.

"Se han buscado variantes, como los viajes de retorno de los camiones de carga, pero así solo se ha llevado a provincias como Guantánamo y Holguín; no a Santiago de Cuba, donde está la mayor demanda", dijo León.

Entre las cifras mostradas a Granma destaca, por ejemplo, una asignación de 3 000 módulos de purlings solo al MINCIN de este último territorio; pero según la misma tabla, desafortunadamente nada se ha extraído, a pesar de ser un número definido desde finales de enero.

Si comparamos, nada más la asignación a Santiago representa el 92 % de la existencia en fábrica, cantidad suficiente para sostener el techo de 3 000 hogares.

"Como es un volumen tan grande que mediante rastras implicaría poco más de una treintena de viajes, la solución actualmente en trámites es por ferrocarril, de cuya dirección esperamos una respuesta", señaló León. Obviamente, al momento de la entrevista nada se había definido para acometer la extracción.

¿ORDENAMIENTO O SOLUCIÓN COYUNTURAL?

Tal vez en el tiempo intermedio entre nuestra visita (el pasado martes) y la publicación de este reportaje pueda haberse encontrado una salida; no obstante, saltan a la vista la falta de previsión y la brecha en la planificación del transporte necesario para dar continuidad fluida a una cadena productiva de alta prioridad, que debía funcionar automáticamente y con rigurosa puntualidad.

De hecho, no es concebible que una producción tan cara, priorizada y supuestamente evaluada al detalle, excluya cuestiones esenciales como la transportación; por lo cual nos pareció más racional pensar en una deficiencia contractual o de conciliación territorial.

Sin embargo, ¿qué podríamos concluir si de pronto conocemos que, asidos al argumento objetivo de la insuficiente capacidad de carga en la provincia, así como de la inexistencia de mecanismos eficaces e infraestructura adecuada que permitan a ACINOX asegurar tal movimiento... , no se firmó contrato con transportista alguno?

¿Qué solución inmediata puede haber, si a estas alturas es que se intenta formalizar un acuerdo con Ferrocarriles?

¿Dónde queda la planificación correcta y puntual, calculada a partir de números fríos, posibilidades reales, sin voluntarismo ni improvisación?

¿Cuánto más podría durar el abarrotamiento?

Lo cierto es que mientras dura la espera, la fábrica manzanillera padece la congestión en una de sus plantas y se acerca al riesgo de paralizar la producción de un surtido vital; contado entre las soluciones urgentes a un problema sensible, como el de reponer el techo a miles de viviendas dañadas y aliviar la preocupación de las familias que las ocupan.

 

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