En este país existe una firme voluntad política para avanzar
hacia un modelo económico y social sostenible, que pueda armonizar
el bienestar de las personas con la protección del medio ambiente, y
el uso racional de los recursos naturales.
Así lo manifestó la señora Bárbara Pesce-Monteiro, representante
residente del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD),
en la apertura del Taller sobre Vulnerabilidad y Adaptación de Cuba
al Cambio Climático, que tiene lugar desde ayer en el capitalino
hotel Riviera.
La funcionaria destacó la prioridad concedida por las autoridades
nacionales a los estudios vinculados al cambio climático, así como
el alto rigor científico y carácter multidisciplinario de sus
resultados, de ahí la conveniencia de documentar tales conocimientos
y ponerlos a disposición de otras naciones del área.
Pesce-Monteiro precisó que hasta el presente el PNUD implementó
un total de diecisiete proyectos de colaboración en la mayor de las
Antillas por un monto aproximado de 45 millones de dólares, mientras
otros siete se encuentran en fase de formulación y aprobación.
Al intervenir en la jornada inaugural del evento, la doctora
Gisela Alonso, presidenta de la Agencia de Medio Ambiente del
Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, dijo que Cuba es
uno de los pocos países en el mundo en disponer de un programa de
enfrentamiento al cambio climático, además de trabajar de manera
integral en las investigaciones sobre peligros, vulnerabilidades y
riesgos de los fenómenos meteorológicos extremos.