"La organización y puntualidad en la preparación de tierras, el
tiro y protección de semilleros, el uso diverso de simientes de
mayor rendimiento, la siembra de áreas suficientes, y sobre todo el
incremento del precio (de 62 a 100 pesos el quintal) pagado al
productor, confluyeron en la satisfacción final del importante
plan", declaró a Granma Sergio Oliva, subdelegado del
Ministerio de Agricultura que atiende Cultivos Varios en el
territorio.
Los buenos dividendos de la aportación agrícola, recalcó, también
estuvieron definidos en las etapas que precedieron a la siembra,
como la fluidez en la concesión de créditos bancarios, la
distribución del paquete tecnológico, la fabricación artesanal de
cajas y parles de madera, y el aumento significativo de las áreas
bajo riego con nuevas máquinas de pivote central y modernos sistemas
semiestacionarios, sobre todo en la Empresa Agropecuaria Paquito
Rosales, de Yara.
Precisamente en este municipio radica la mayor planta conservera
de Granma, cuya estabilidad en la fabricación —"cómo hacía años no
se lograba", dijo Oliva —; posibilitó una total continuidad en la
cadena productiva, al asimilar diariamente 115 toneladas del fruto
maduro, su máxima capacidad, evitando el abarrotamiento en patio,
las consecuentes mermas de rendimiento industrial y los costosos
desajustes del acopio y la transportación desde los campos.
El directivo calificó de decisivo el aporte cumplidor del
territorio de Cauto Cristo, así como la entrega del total
comprometido con las industrias locales de los 13 municipios
granmenses.
Informó además que la anticipación en el cumplimiento del plan
permite a la provincia continuar ahora la molienda con otras 800 o
mil toneladas de tomate; aunque también está indicado multiplicar la
presencia del vegetal —insuficiente para la época— en los puntos
estatales de venta a la población.