El
presidente francés, Francois Hollande, defendió hoy en una
comparecencia por televisión sus principales políticas económicas y
reiteró las promesas de reactivar este año la producción y comenzar
a revertir la curva del desempleo.
Sin hacer ningún anuncio novedoso acerca de la grave situación
del país, el jefe de Estado enumeró los instrumentos diseñados para
combatir el paro, entre ellos los denominados Empleos del Futuro,
los Contratos de Generación y el Pacto de Competitividad.
Destacó el gobernante que sólo lleva 10 meses y medio en el cargo
y aún es pronto, dijo, para comenzar a obtener resultados
significativos.
Hollande aseguró que cuando presentó su candidatura para ocupar
el Palacio del Elíseo conocía muy bien todos los problemas del país
y, aún así asumió el compromiso de enfrentarlos.
Durante casi una hora, dedicada la mayor parte a cuestiones
económicas, el mandatario aseguró que tras los recortes de este año
y los aumentos de impuestos previstos para 2014, no habrá nuevas
cargas tributarias en los siguientes dos años.
También rechazó una eventual disminución de los subsidios
familiares, pero se pronunció por una prolongación en los años de
trabajo y cotizaciones a la seguridad social para disfrutar de una
pensión completa en la jubilación.
Respecto a la contribución extraordinaria del 75 por ciento a los
ingresos superiores al millón de euros anuales, confirmó la
imposibilidad de aplicarlo a las personas, pero ofreció trasladarlas
a las empresas con ese nivel de utilidades.
El impuesto a los más ricos, junto con la oferta de renegociar el
pacto europeo de austeridad presupuestaria, fueron las promesas de
campaña del ahora mandatario que más simpatías despertaron entre la
población.
Interrogado sobre la posibilidad de un contagio de la crisis
bancaria de Chipre, Hollande aseguró que el sistema financiero
francés es sólido y los depósitos están garantizados y protegidos.
El presidente negó la intención de recortar el presupuesto del
Ministerio de la Defensa, como fue difundido durante los últimos
días, y aseguró que esa cartera mantendrá en 2014 el mismo nivel de
gastos que este año.
Respecto a la situación en la Unión Europea, reconoció una
"tensión amistosa" con Alemania en cuanto al tema de las medidas de
austeridad extrema.
Aplicar el rigor es necesario, dijo, pero mantener la austeridad
"sería condenar a Europa a la explosión", advirtió.
Hollande defendió la intervención militar francesa en Mali,
ordenada el 11 de enero pasado, y repitió la excusa de impedir el
avance hacia el sur de ese país de grupos armados extremistas, como
la causa para iniciar la operación.
El presidente francés realizó su comparecencia en momentos en que
sus índices de popularidad son los más bajos para un mandatario en
su primer año de gobierno.
"Hollande está totalmente desconectado de las urgencias
sociales", señaló hoy un comunicado del Partido Comunista Francés,
el cual lamenta la falta de soluciones novedosas y afirma que nada
de los dicho es suficiente para tranquilizar a la población.