Cuatro
cadáveres de tres hombres y una mujer fueron hallados en igual
número de fosas clandestinas en la ciudad de Iguala, estado de
Guerrero, a 300 kilómetros de la capital mexicana.
Los cuerpos fueron hallados en un predio de cultivo cerca de la
comunidad de Santa Teresa, informaron las autoridades locales,
gracias a una denuncia anónima formulada a través del número de
emergencia 066.
Peritos forenses acudieron a inspeccionar el terreno y hallaron
los despojos humanos, procediendo a su excavación y exhumación.
Los cuerpos fueron enviados a la morgue para los exámenes
correspondientes. Por ahora se desconoce la identidad y el motivo de
la muerte, pero la fiscalía abrió una investigación.
Se sospecha que se trata de víctimas de una venganza entre bandas
de narcotraficantes que operan en la región.