PARÍS.—
La economía francesa sufrirá un decrecimiento en el primer trimestre
de 2013 y se colocará al borde de la recesión, según las
proyecciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económico (OCDE) publicadas hoy.
El informe, presentado en la sede parisina de la entidad, señala
que el Producto Interno Bruto (PIB) del país galo tuvo una caída de
1,2 puntos de octubre a diciembre de 2012 y registrará un saldo
negativo entre enero y marzo de este año de 0,6 por ciento.
Los motores tradicionales de la economía en este país, el consumo
de los hogares y la inversión de las empresas continúan deprimidos y
sólo comenzarán a reactivarse en el segundo trimestre del año,
señala la OCDE en su reporte provisional.
En la zona euro continuará creciendo la diferencia entre la
mayoría de países y Alemania, que luego de un resultado negativo a
finales del año pasado crecerá 2,3 por ciento en el primer trimestre
y 2,6 en el segundo.
Los datos más negativos en la primera etapa del año los tiene
Italia, sumida en una grave crisis política y financiera, indica el
informe.
El PIB italiano retrocederá 1,6 entre enero y marzo y la caída se
mantendrá en el período de abril a junio, con una pérdida de uno por
ciento.
La debilidad en la economía y la falta de confianza de los
hogares y de los empresarios causarán un deterioro aún mayor en el
mercado laboral de la eurozona y el desempleo continuará su marcha
ascendente, precisó Pier Carlo Padoan, economista jefe de la OCDE.
En el denominado Grupo de los Siete (G-7), fuera de Francia e
Italia los resultados serán positivos como promedio en la primera
mitad de 2013, agregó el funcionario.
A nivel mundial uno de los principales riesgos es la
inestabilidad en los países acogidos al euro, donde debe mantenerse
una estrecha vigilancia sobre el sistema financiero, sobre todo
después de la experiencia de Chipre, indica el reporte.
La OCDE recomendó acelerar los pasos hacia un sistema funcional
de unión bancaria en la zona euro para evitar la repetición de estos
acontecimientos.