Expertos opinan que esta nueva entidad pudiera convertirse en
contraparte de las cuestionadas políticas financieras del Fondo
Monetario Internacional y del Banco Mundial.
No obstante, los BRICS aún deben ponerse de acuerdo sobre la suma
que cada país aportará al capital inicial —que según estimaciones
podría ascender hasta 50 mil millones de dólares—, por lo que
volverán a abordar el tema al margen de la reunión del G-20 en San
Petersburgo, Rusia, en el 2014.
"Hemos decidido iniciar las negociaciones formales" para fundar
un banco de los BRICS destinado a solventar "nuestras propias
necesidades en infraestructura" y "cooperar con los demás mercados
emergentes y países en desarrollo", declaró el presidente
sudafricano, Jacob Zuma, anfitrión de la cita de dos días, que llevó
por lema La asociación de los BRICS y África para el desarrollo,
la integración y la industrialización.
Asimismo, el presidente ruso, Vladímir Putin, defendió la
creación del nuevo banco "pues los BRICS ocupan un lugar destacado
dentro de la economía global" ya que "disponen de enormes riquezas
naturales, el mayor mercado del mundo, una base industrial sólida y
recursos humanos cualificados, acaparando casi el 30 % del PIB
global", indicó citado por Ria Novosti.
Los mandatarios de China, Xi Jinping, y de Brasil, Dilma Rousseff,
así como el primer ministro de la India, Manmohan Singh,
coincidieron en contribuir a la industrialización de las economías
del continente africano mediante las inversiones en infraestructura.
Por otra parte, el texto incluyó el rechazo de los BRICS ante
cualquier entrega de armas a la oposición armada al presidente
sirio, Bashar al Asad, y la advertencia de que solo acepta-rían una
"solución negociada" respecto a la crisis nuclear de Irán.