MATANZAS.— Los productos y servicios anticorrosivos y
tensoactivos, únicos en el país, continúan ganando espacios en el
mercado nacional gracias a su efectividad y al impacto económico en
la sustitución de importaciones.
A juicio del Doctor en Ciencias Carlos Echeverría Lage, director
del Centro de Estudios de Anticorrosivos y Tensoactivos (CEAT) de la
Facultad de Ingenierías de la Universidad de Matanzas Camilo
Cienfuegos, los resultados científicos logrados en la aplicación de
varios de los 18 productos certificados confirman la utilidad en la
búsqueda de soluciones a los problemas de corrosión.
Uno de los más conocidos, un servicio de conservación estructural
al transporte identificado como DUCAR, utiliza cinco productos que
ayudan a alargar la vida útil de los vehículos y aseguran su
conservación de forma adecuada por casi diez años sin requerir de
chapistería.
Se cree que este tipo de servicio, diseñado además para su
aplicación en instalaciones industriales, equipos, edificios,
puentes y todo tipo de estructuras fundamentalmente metálicas,
podría prestarse en cada municipio con la posibilidad de atender
unos 800 vehículos por año en cada territorio.
El producto líder de CEAT es el conocido como Disoluciones de
Fosfatado (marca DISTIN), un anticorrosivo de acción rápida para la
preparación de superficies metálicas oxidadas. El mismo, según
expertos, proporciona una limpieza a fondo de la superficie
metálica, elimina el óxido y forma una capa protectora resistente
a deformaciones y a la acción agresiva la atmósfera.
Sostiene Echeverría Lage que en el actual año han financiado la
producción de 180 000 litros de este producto a varias entidades del
país.
Entre los mayores aportes de este Centro, adscrito a la
universidad matancera, se cuenta la transferencia de tecnología a
otros organismos y empresas. Señala su director que es vital un
cambio estructural que les permita ampliar y agilizar la oferta.