Los resultados obtenidos por el Ministerio de Comercio Interior (MINCIN)
en el 2012 dejan claro el rumbo a seguir este año para optimizar su
trabajo.
En ese sentido, el fortalecimiento del programa de venta de
materiales de la construcción, la ampliación de los servicios de
mantenimiento constructivo a partir de la creación de cooperativas
no agropecuarias, así como el perfeccionamiento de los canales
mayoristas de distribución del Ministerio resultan cuestiones de
primer orden.
Así refirió ayer el vicepresidente del Consejo de Ministros y
miembro del Consejo de Estado, Marino Murillo Jorge, en el balance
de la gestión del MINCIN durante el 2012.
El también integrante del Buró Político y jefe de la Comisión
Permanente para la Implementación y Desarrollo de los Lineamientos
de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución,
aprobados en el Sexto Congreso, señaló que a pesar del arduo trabajo
que desempeñó ese Ministerio aún existen deficiencias que demandan
un esfuerzo superior.
De ahí la importancia de continuar mejorando la labor en el
Programa de Ahorro Energético y la reparación de medios de cocción,
mantener el buen ritmo en el experimento de venta de gas licuado a
la población —el cual prevé ampliarse a otros territorios, además de
la Isla de la Juventud—, y acelerar la extensión de los nuevos
modelos de gestión económica a otras actividades gastronómicas y de
servicios.
Según trascendió en el balance de la gestión del MINCIN, ese
organismo dirigió sus esfuerzos en el 2012—fundamentalmente— al
cumplimiento de los niveles de circulación mercantil planificados y
a la elaboración (e implantación, en los casos que correspondió) de
las políticas y normas para la implementación de los Lineamientos
vinculados al comercio.
En ese calendario se inició, además, el proceso de
perfeccionamiento del organismo y de sus sistemas empresarial y
presupuestado, propuesta en proceso de evaluación.
Entre las irregularidades del año pasado, el informe de balance
reconoce la inestabilidad en las entregas por parte de la producción
nacional, como es el caso de los productos de aseo e higiene, así
como de la importación de piezas de repuesto para los equipos del
módulo de cocción del Programa de Ahorro Energético durante el
primer semestre del año, lo que provocó un incremento de los equipos
pendientes a reparar en ese periodo.
El comercio minorista, por otra parte, se caracterizó —dentro de
la estructura de la circulación mercantil— por un crecimiento de las
ventas de mercancías con destino al mercado paralelo.
No obstante, la venta de materiales de la construcción alcanzó el
78, 2 %. Se comportaron por debajo de la media nacional las
provincias de Pinar del Río, La Habana, Camagüey, Granma y el
municipio especial Isla de la Juventud.
En la Gastronomía se destacó, como resultado positivo del 2012,
la aprobación de la política para el sistema de gestión económica
con el arrendamiento de locales para el trabajo por cuenta propia en
los servicios gastronómicos en unidades desde uno hasta cinco
trabajadores, cuya aplicación comenzó en diciembre pasado.
Se destacó la elaboración de los proyectos de política para la
comercialización del uniforme escolar y la entrega directa de leche
en bodegas.
Para este 2013, el MINCIN se propone trabajar sobre la base de
los problemas detectados en el funcionamiento de ese organismo el
pasado año, con el objetivo de ser más eficientes y contribuir a la
actualización del modelo económico-social de la Isla.
Para ello, resultan de vital importancia los resultados de la VII
Comprobación Nacional de Control Interno de la que fueron objeto
unidades mayoristas y minoristas. Entre las principales deficiencias
vinculadas al proceso de comercialización que se identificaron
figuran las inobservancias del manual de gestión integral,
insuficiencias en la contratación económica, y la inexistencia de
regulaciones para evitar la intermediación en la distribución.