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CPA Jesús Feliú Leyva
Despertar en los surcos
Germán Veloz Placencia
HOLGUÍN.— Los verdaderamente asombrados al comprender que
actuaban como un gigante atontado por el desorden y la falta de
motivación son los propios trabajadores de la Cooperativa de
Producción Agropecuaria (CPA) Jesús Feliú Leyva, en el municipio de
Cacocum.
Ahora hay más
control sobre las faenas y la maquinaria.
El primero que lo admite es Alfredo Valdés Almaguer, quien no
imaginó que con su viejo tractor DT-75 y un instrumento identificado
aquí como "puyón", sería el responsable de ejecutar en lo que va de
año la mayoría de los 17 kilómetros de canales rústicos que ahora
llevan agua a cañaverales que dependían de las lluvias.
Acciones de este tipo han transformado definitivamente la CPA,
que estuvo a punto de ser desintegrada por incapacidad productiva en
julio del pasado año. Baste anunciar que desde entonces hasta hoy
los rendimientos de la caña, su principal renglón, crecieron de 13
toneladas por hectárea a más de 33.
Wilmer Pupo,
presidente de la CPA Jesús Feliú Leyva.
Al Central Cristino Naranjo acaban de venderle cerca de 12 mil
toneladas de materia prima, es decir, algo más de 4 000 por encima
de lo que habían pactado inicialmente.
Para la próxima zafra pronostican otro salto productivo,
equivalente a casi el doble de la caña entregada a la industria esta
vez. Entonces, aseguró Wilmer Pupo Ramírez, el hombre que conduce el
colectivo, tendrán listas 440 hectáreas, cada una de las cuales debe
promediar 50 toneladas.
EMBESTIDA CONTRA DESORGANIZACIÓN Y DESCUIDOS
"Reinaba la desorganización y no se atendían la caña y los demás
cultivos", así resumió Wilmer la situación que encontró cuando lo
llamaron desde el Buró Provincial de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños (ANAP) para que aplicara aquí las experiencias
que le habían permitido mantener a la CPA Ofelio Caballero Peña, del
municipio Urbano Noris, entre las mejores del país.
No es extraño el avance, explicó, si colocaron la resiembra y la
siembra de caña entre las prioridades y prestan atención esmerada al
cultivo manual, mecanizado y con bueyes, cumplen con las normas
técnicas en el uso de los bioestimulantes y suministran a tiempo el
agua demandada por las plantaciones, entre otras cosas.
"En más de 270 hectáreas aplicamos el cultivo mecanizado de
desyerbe, el cual se realiza con un surcador doble que posee unas
aletas metálicas adaptadas con el propósito de abarcar el espacio
total entre las carreras de caña y a la vez proporcionar el surco
guía para el riego. La modificación ahorra un pase del equipo".
Para humanizar las rudas labores que cumplen los cooperativistas
y hacer más productivas las jornadas, dan mayor empleo a los
subsoladores con el fin de descompactar los terrenos, una actividad
que fue relegada por descuidos.
"Lo mismo había sucedido con el riego, que ni siquiera se
aplicaba a las 123 hectáreas con posibilidades de recibirlo. Sin
embargo; el agua llega ahora a 525 por el sistema de canales que
seguimos construyendo. Adquirimos una electrobomba nueva, resultado
de un proyecto de colaboración con una Organización no Gubernamental
y la ANAP, pero también es verdad que nos movilizamos y recuperamos
con esfuerzos propios otras dos turbinas que funcionan con
petróleo".
Durante el recorrido por las áreas de la cooperativa, Granma
apreció varios tractores trabajando simultáneamente en la
roturación de tierras, limpia de campos sembrados y aplicación de
bioestimulantes.
Dianni Valdés Quintán, jefe de Maquinaria y Transporte, confirmó
que poseen diez tractores de gomas y uno de esteras. "Después de
adquirir algunas piezas para ponerlos a todos de alta, reorganizamos
su uso, de manera que ahora están en lo que se necesitan. Cuando
terminan en los campos, van a los parqueos, se revisan el consumo de
combustible y el estado técnico en general y quedan listos para la
próxima jornada. Ya no andan deambulando fuera del horario de
trabajo".
Comenta lo mismo sobre los nueve camiones que poseen para el tiro
de caña. "Que sean alquilados a entidades de la Empresa Azucarera
tan pronto terminen nuestros compromisos con la zafra, no indica que
dejemos de controlarlos", aseguró.
En el funcionamiento de las tres combinadas se observa el rigor
que ha recobrado la política de mantenimiento preventivo, extendida
de igual modo al parque de implementos agrícolas, que desean
incrementar en la medida en que crezcan económicamente.
NOVEDADES Y AGUDESAS
Los cambios son perceptibles en gran parte de las 91 hectáreas
dedicadas a los cultivos varios. Por ejemplo, después de enviar
personal a capacitarse al Instituto Nacional de Investigaciones de
Viandas Tropicales (INIVIT), siembran boniato mediante el sistema
ahogado (entierran completamente el rejo) y los rendimientos se han
disparado a 500 quintales por hectárea, resultado hasta ahora
desconocido en la zona.
Rolando Rodríguez Pupo, jefe de área de autoconsumo, no tiene
duda que los tubérculos y las raíces comestibles son más productivos
cuando los siembran en canteros, método afianzado, igual que sucede
con el aprovechamiento de la jornada laboral, la permanencia del
personal técnico en el campo para orientar y controlar, la
preparación de la tierra y la siembra tan pronto cosechan, así como
las pruebas de germinación a las semillas aunque traigan los
certificados correspondientes.
El sector pecuario mantiene el derrotero de crecimiento fijado.
Entre julio y diciembre del 2012 vendieron a TECNOAZÚCAR unas ocho
toneladas de carne, pero próximamente le ofertarán otras siete,
fruto de la ceba de ganado vacuno en la etapa enero-marzo de este
año. Mejor manejo de la masa animal y mayor disponibilidad de agua y
comida lo permitieron.
Por los resultados productivos y la distribución correcta de las
finanzas, este año la CPA está en condiciones de pagar cerca de 700
mil pesos correspondientes al millón 614 mil que deben al banco.
Los propósitos apuntan a saldar definitivamente la deuda en el
2013. Será posible porque los campos darán mejores cosechas y
continuarán creciendo la organización en cada área, la disciplina
laboral, el aprovechamiento del tiempo, la aplicación de la ciencia
y la técnica, así como la vinculación de los cooperativistas a las
áreas y los beneficios económicos que trae pagar por los resultados
del trabajo, aseguró Wilmer, un hombre que en lugar de imponer
criterios convence con el arte de la conversación y la virtud de
demostrar en el surco cuáles son los procedimientos más ventajosos.
No le agrada creerse dueño de fórmulas propias y mucho menos
aconseja copiar al pie de la letra sus experiencias. Simplemente le
ha dado resultado permanecer la mayor parte del tiempo junto a los
cooperativistas y sumarlos a la solución de los problemas sin caer
en compromisos falsos.
La mayoría de los miembros de la CPA asegura que es una persona
sencilla, incapaz de ser soporte de vanidad. Por eso le agradecen
que les trajera de vuelta la confianza en ellos mismos. |