Washington, 26 de marzo.— Los medios estadounidenses no encuentran
palabras para referirse a la huelga de hambre que mantienen más de
un centenar de reclusos en la cárcel de la ilegalmente ocupada Base
Naval de Guantánamo.
El Centro para los Derechos Constitucionales afirma que 130
presos se declararon en huelga de hambre hace aproximadamente siete
semanas para protestar contra el tratamiento y las condiciones en
esa prisión, que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama,
prometió cerrar para el 2010.
Las autoridades, por su parte, continúan cuestionando las cifras
y señalan que tan solo 26 reos pasan hambre, mientras que a otros
ocho se los alimenta a la fuerza. No obstante, cuando Russia Today
reveló la noticia el 12 de marzo, los oficiales norteamericanos
negaban que hubiera una huelga.
"Escuchamos que a los abogados no se les permite visitar a los
reos. Es más, existe una divergencia grande entre lo que dicen los
abogados y la administración. Eso muestra que la administración
todavía trata de silenciar la situación, no quieren que se difunda.
Y esto significa que pasa algo grave", indicó el periodista
investigador Andy Worthington.
CNN, la cadena más importante del país, omite el tema de la
huelga de hambre y se centra en otros aspectos como, por ejemplo, el
dinero que se destinará para renovar la instalación.
Y en el negocio de las noticias, los medios tienen que fijar
prioridades y elegir las historias que merecen su atención. Pero
resulta que no solo las voces de los prisioneros hambrientos se ven
acalladas, sino que los ciudadanos se quedan confundidos al
enterarse de la verdad, privándoseles así de elegir el contenido
mediático.