Guillermo Martínez: ¡85.59 de nivel superior!

Harold Iglesias Manresa

Todos estuvimos pendientes de su actuación; en la grada su mentor Isbel Luaces lo invitaba a ser paciente, velar por la técnica de sus ejecuciones y buscar fluidez para materializar un buen disparo. En su dorsal el número 380, caprichosamente culminaba con dos dígitos que se le antojaban malditos (rebasar los 80 metros) en los últimos tiempos al jabalinista Guillermo Martínez (28 de junio de 1981). Sin embargo...

El Guille mostró ser el de siempre, un segundo intento por encima del nivel con 85.59 le deparó varias alegrías: coronarse en la Copa Cuba destrozando el anterior tope de 84.68, pasar a comandar el incipiente ranking mundial de su especialidad por delante del alemán de 21 abriles Thomas Röhler (83.26), y superar con creces ese escollo que suponían los 80 metros últimamente, además de la marca A, mínima exigida por la IAAF de 83.50 para concursar en la lid del orbe de Moscú.

A propósito de su registro, tanto Luaces como Martínez accedieron a dar sus impresiones sobre la temporada que se avecina, con la confianza del retorno a la elite:

¿Esperaban este punto de partida?

Isbel: Guillermo tiene en este minuto todos los parámetros en óptimas condiciones. Por su constitución física es un atleta que ronda los 120 kg de peso en etapa de entrenamiento. Hoy compitió con 117, necesita sentirse fuerte y ligero a la vez para conjugar esa condición con la técnica y así optimizar sus disparos.

Guillermo: Confieso que estaba ansioso. Terminé el 2012 apenas por encima de 80 metros (80.06 y el decimosexto escaño en los Juegos Olímpicos de Londres). Casi se convirtió en una obsesión para mí superar esa barrera pero la carrera —consta de 14 pasos, nueve de impulso por cinco de cruce—, fue mucho más coordinada, la realicé con confianza, y el impulso final, mi arma secreta, funcionó de maravilla.

Paso a paso rumbo a Moscú...

Isbel: Pretendemos iniciar nuestro periplo de verano en Shangai, segunda parada de la IV Liga de Diamante, allí intentar repetir una marca similar y luego ir incrementando el volumen y los resultados en las cinco o seis confrontaciones previas al certamen del orbe.

Guillermo: Las metas están, el primer escalón es acceder a la final, luego mantenerme en el podio de premiaciones, como en Berlín 2009 (plata con 86.41) y Daegu 2011 (bronce y 84.30).

Ambiciones que no se le antojan imposibles a este competidor extremo, sacrificado y que nunca deja de pensar en su pequeña Amanda. Moscú será su quinta incursión en citas del orbe, de materializar una presea, su tercera. Excelente comienzo para mirar con luz larga hacia Río de Janeiro 2016.

 

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