Hospitales
estadounidenses están introduciendo robots para combatir la llamada
‘bacteria pesadilla’, altamente resistente a los antibióticos y
letal en un 50% de los casos.
El hospital Johns Hopkins en Baltimore empezó a utilizar robots,
cada uno del tamaño de una lavadora, que pulverizan agua oxigenada
en la sala y luego la tratan con vapor, lo que hace que el aire en
la sala sea seguro para respirar.
Gracias a esta nueva tecnología, el hospital registró una caída
del 64% de los casos de infecciones incurables.
Una veintena de hospitales en el país tienen tales robots, pero
no son el único recurso que elimina la bacteria cuyo nombre
científico es ‘Carbapenem-resistant Enterobacteriaceae’ (CRE).
Más de 100 hospitales usan robots que tardan solo 10 minutos en
desinfectar la sala emitiendo poderosos rayos ultravioleta.
Se considera que tales robots –cada uno vale 10.000 de dólares-
son 20 veces más efectivos que los métodos comunes de desinfección.
Los gérmenes de CRE se propagan de persona a persona, a menudo en
manos de los médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud.
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de
EE.UU. llamó a la coordinación de la comunidad médica, científica y
política en EE.UU. para detectar la bacteria y proteger a la
población de la propagación de las infecciones que origina. (