La
capacidad de diálogo de Fresa y Chocolate, un clásico de la
literatura, el cine y el teatro cubano, volverá a ponerse a prueba
en un nuevo género: el musical.
Mefisto Teatro montó la conocida obra -inspirada en el cuento El
lobo, el bosque y el hombre nuevo, de Senel Paz- y prevé estrenarla
la próxima semana en la sureña provincia cubana de Cienfuegos.
El director de la puesta, Tony Díaz, vuelve sobre este clásico en
cuyas versiones teatrales previas participó como diseñador de luces,
y se mostró contento con el montaje y su impacto en el público.
El dramaturgo consideró que la obra tiene plena vigencia dos
décadas después de que Tomás Gutiérrez Alea la filmara y consiguiera
con ella la única nominación de un filme cubano a los premios Oscar.
Si bien la versión cinematográfica es la más conocida, el relato
de Paz fue llevado por primera vez a escena en 1991, con La catedral
del helado, de Osmel Poveda, y luego se hicieron dos versiones más.
Rayssel Cruz interpretará a David, el intenso papel de homosexual
que inmortalizó Jorge Perugorría, en tanto Amaury Millán hará de
David y Leidis Díaz de Nancy, los otros protagonistas.
Cuba cuenta con una larga tradición musical en su teatro, desde
lo vernáculo hasta las adaptaciones al estilo Broadway, como el
-Cabaret de Joe Masteroff y el Chicago de Maurice Dallas Watkins,
ambas montadas por Díaz y su grupo, Mefisto Teatro..