El 7mo. Congreso Espírita Mundial quedó inaugurado este viernes
en la capital cubana, bajo la idea de "la educación espiritual y la
caridad en la construcción de un mundo de paz".
Con la participación de 700 delegados de 34 países, junto a
alrededor de 800 cubanos, el evento sesionará hasta el domingo
próximo.
En el acto de apertura, Charles Kempf, secretario general del
Consejo Espírita Internacional, destacó la importancia de la unión y
la caridad en esta "fase de transición que atraviesa el mundo".
"Luchamos y lucharemos por la paz mundial. No a las guerras, no a
la violencia, no a las drogas", sostuvo a su turno el presidente del
Comité Organizador, Servando Agramonte.
Por su parte, Caridad Diego Bello, Jefa de la Oficina de Atención
a los Asuntos Religiosos del Comité Central del Partido, agradeció
que se haya escogido como sede del congreso a Cuba, país que lucha
por un mundo mejor, "que no solo es posible, sino necesario".
Que el congreso sea una expresión de lo que en Cuba siempre hemos
defendido, "con todos y para el bien de todos", enfatizó.
La inauguración contó con la presencia de Abel Prieto Jiménez,
asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.