De acuerdo con información registrada en la Dirección Provincial
de Transporte, entre enero y el 15 de marzo más de 1 800 titulares
de coches, carretones de carga y bicitaxis acudieron a actualizar la
revisión técnica, uno de los requisitos para obtener las licencias.
Datos en poder de la Unidad Estatal de Tránsito dicen que en el
mismo periodo nuevas licencias fueron otorgadas a 340 propietarios
de vehículos automotores y de tracción animal y humana, mientras que
1 949 las rehabilitaron porque las habían devuelto por alguna razón,
de ahí que no es incorrecto suponer que una parte operaba
ilegalmente.
En el municipio de Holguín, el más populoso, en igual etapa se
incorporaron al Registro de Contribuyentes 77 cocheros y 276
bicitaxis. Asimismo lo hicieron 282 carretilleros y 156
productores-vendedores de artículos del hogar.
Información ofrecida por Rafael Hernández, director provincial de
la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT), confirma
que se han llevado a los tribunales cinco ciudadanos por el delito
de evasión fiscal y otros 11 poseen expedientes en fase
preparatoria. "La Ley 113 del Sistema Tributario es benevolente por
los beneficios fiscales, pero obliga a pagar y tiene mecanismos para
eso, los cuales estamos aplicando", señala.
La ofensiva contra esos fenómenos negativos, concertados todos
los llamados factores de la sociedad y con la máxima de incorporar
al pueblo, que es el que decide, está en el camino orientado por
Fidel mucho tiempo atrás y ratificado en febrero, durante la sesión
de Constitución de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del
Poder Popular, durante la cual llamó a librar una "gran batalla",
que impone la necesidad de una lucha enérgica y sin tregua contra
los malos hábitos y los errores que se cometen diariamente en las
más diversas esferas.
Para desterrar la improvisación, se diseñó una estrategia que
hurga en las diferentes etapas y formas en que se han enfrentado las
ilegalidades e indisciplinas en el país y plantea analizar los
aspectos en los que no tuvimos éxitos o no fuimos sistemáticos.
No se trata de una acción pasajera, sino de mantener los análisis
rigurosos en todos los sectores y actividades al tiempo que se les
exige el cumplimiento de los Lineamientos de la Política Económica y
Social del Partido y la Revolución, y los objetivos de la Primera
Conferencia Nacional.
Hasta hoy, en reuniones efectuadas casi siempre los fines de
semana, se han discutido varios temas. Algunos de ellos son: sistema
de comercialización agropecuaria, ordenamiento de los vendedores
(ambulantes y en puntos fijos) de productos agropecuarios;
transportación mediante tracción animal, reordenamiento de la
transportación urbana y del servicio de las motos, ciclos y
bicitaxis; problemas que afectan la imposición, cobro y seguimiento
a las multas; la higiene y la situación de los deambulantes; la
vigilancia revolucionaria y la utilización del tiempo libre.
En total hay veinte asuntos identificados con pleno conocimiento
de las causas y las condiciones que los propiciaron. Las acciones de
enfrentamiento son bien pensadas, con predominio de la persuasión
para preservar los valores sociales. La evaluación de cada
problemática está antecedida de una rendición de cuenta de lo hecho
hasta ese momento en los temas analizados. Con el fin de propiciar
la interacción con el pueblo, los debates se transmiten en vivo a
través de la radio y forman parte de resúmenes bien estructurados de
la televisión y el periódico provinciales.
Son temas complejos, de ahí que requieran de una mirada integral
y científica, como demuestra la participación activa del Consejo de
Ciencias Sociales de la provincia, y exige del empleo de otros
escenarios paralelos. Baste decir que los debates también se han
desarrollado en los balances del trabajo anual de la Fiscalía, el
Tribunal y la Contraloría, en encuentros con directores provinciales
de empresas y unidades presupuestadas, entre otros espacios.
De igual modo, las discusiones de estos problemas cobran fuerza
en las estructuras del Partido en la base, en las organizaciones
políticas y de masas, así como en las administraciones.
El propósito de los holguineros en esta contienda no es
prepararse para llegar con muestras de paliativos a la próxima
sesión del Parlamento cubano que tratará problemáticas similares,
sino dejar claro que pueden aplicar en cada municipio un traje a la
medida, fuera de fórmulas prediseñadas, mantener el enfrentamiento
permanente a las indisciplinas e ilegalidades de todo tipo, así como
a las manifestaciones de corrupción que atentan contra las bases de
la sociedad, como ha dicho el General de Ejército Raúl Castro Ruz,
quien nos ha advertido que cualquier resultado será perecedero sin
la conformación de un ambiente de orden, disciplina y exigencia en
la sociedad.