Al finalizar febrero, cuarto mes del periodo seco en Cuba, las
presas del país almacenaban en su conjunto 6 393 millones de metros
cúbicos de agua, cifra que representa el 70 % de la capacidad total
de llenado y el 67,3 % de la utilizable.
Si bien con respecto a enero hay una disminución de 453 millones
de metros cúbicos, el volumen mencionado supera en más de 835
millones lo retenido en igual fecha del pasado año, y se encuentra
por encima del promedio histórico para la época en alrededor de 727
millones.
Como muestran los datos ofrecidos a Granma por el Servicio
Hidrológico Nacional de la Dirección de Cuencas Hidrográficas del
Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, de las cien cuencas
subterráneas y subtramos controlados por ese organismo, 95 se
encuentran en niveles normales, mientras de las cinco restantes,
cuatro aparecen en estado desfavorable y una en fase crítica
bajando.
La Cuenca de Vento, que suministra aproximadamente el 47 % del
agua potable consumida por la población de la capital, clasifica en
estado normal bajando y continúa el control sobre las extracciones
que desde allí se hacen.
Hasta el momento, el periodo de poca lluvia muestra un
comportamiento mucho más seco de lo habitual, al registrarse entre
noviembre y febrero un promedio de 119,5 milímetros, equivalente al
59 % de la media histórica para esos cuatro meses.
Por regiones, la occidental presenta el mayor déficit al reportar
un acumulado de 82,2 milímetros (42 %), en tanto en el centro
cayeron 78,1 milímetros (48 %), y 119,6 milímetros en la zona
oriental, el 79 % de lo esperado.
Tomando en cuenta esa tendencia es preciso exigir la aplicación
de las medidas de ahorro, y evitar el derroche de agua en los
sectores estatal y residencial.