Desde que tomamos en nuestras manos el libro de la Doctora en
Ciencias Elsa Gutiérrez Baró, La resiliencia de José Martí,
que acaba de publicar la Editorial Científico-Técnica, dos preguntas
se hacen visibles al lector: "¿Sabe usted lo que es resiliencia?
¿Por qué se habla de la resiliencia de José Martí?"
Esta palabra proviene de la física (de la metalurgia) y se
refiere a la capacidad de los metales para recobrar su forma
original después de haber estado sometidos a altas presiones. Por
analogía, dice la autora, en las ciencias humanísticas se comenzó a
utilizar este término para designar la facultad humana que permite a
las personas, a pesar de atravesar situaciones adversas, lograr
salir no solo a salvo sino transformadas por la experiencia.
Confiesa la doctora Gutiérrez, especialista en Psiquiatría
Infanto-Juvenil y Profesora de Mérito, que la motivación por el
estudio de la resiliencia de Martí se inició en ella hace más de una
década, "no solo por veneración y amor hacia nuestro Apóstol, sino,
además, por el interés de estudiar las indiscutibles características
resilientes observadas en Martí a través de todas las etapas de su
vida".
Sustentada en una amena e ilustrativa síntesis biográfica que
realiza de Martí, muestra cómo desde su adolescencia es maltratado
en una prisión de adultos que le dejó lesiones para toda la vida; y
muestra asimismo la incomprensión de la familia por su lucha por la
Patria libre, su fracaso en el matrimonio, la separación de su
Ismaelillo, del que solo pudo disfrutar pocos años, y su afán de
libertad para su Cuba amada, todo lo cual contribuyó a las
fortalezas de este hombre, que pudo desarrollar tanto su
inteligencia emocional como académica para crear el Partido
Revolucionario Cubano y organizar la Guerra Necesaria.
José Martí ha sido, no duda en afirmarlo la autora de este
importante libro, "uno de los hombres más resilientes de nuestra
historia, que supo sobreponerse a todas las adversidades y llegar a
morir por la libertad de su tierra". El prólogo está escrito por el
profesor Ricardo González Menéndez.