Con timón en mano y la mirada en la carretera, desde bien
temprano Idania —la única mujer en la provincia que maneja ómnibus y
camiones— inicia cada jornada con la satisfacción de que hace un
bien en favor de la sociedad.
"De niña siempre me gustó manejar y decidí aprender. Gracias al
apoyo de mis amistades, a los 18 años saqué la licencia de
conducción." Sin embargo, nunca imaginó que algún día se dedicaría a
este oficio. Concluyó sus estudios y se hizo técnico en nivel medio
en Maquinaria Azucarera.
Durante varios años ejerció esta profesión y asumió otras tareas
en el central Abraham Lincoln, donde permaneció por más de dos
décadas. Precisamente en este lugar se inició como chofer
profesional a los 30 años y desde entonces ya han transcurrido 15
primaveras.
"Al principio hubo personas que no creyeron en mi capacidad. Con
el tiempo demostré que realmente podía asumir esta función y me gané
la confianza de mis compañeros de trabajo. Lo primero que manejé en
este centro fue una ambulancia".
De esta forma, conduciría además ómnibus de la base de transporte
del antiguo Ministerio del Azúcar, camiones de diferentes modelos,
incluso cargó caña en varias contiendas y prestó servicios al
central 30 de Noviembre, como parte del traslado del personal que
laboraba en este lugar. En recompensa a la eficiencia lograda en su
desempeño diario en el Lincoln, recibió varios reconocimientos,
entre ellos la medalla Jesús Suárez Gayol.
"Siempre he manejado con precisión cualquier medio de transporte.
A pesar de que en un inicio me sentí un tanto cohibida, luego una se
desenvuelve con mucha más facilidad".
Y aunque confiesa que prefiere los carros grandes, al entrar los
semiómnibus a la provincia, se sumó a la Unidad Empresarial de Base
(UEB) Pasaje Artemisa. Idania integró así un semiómnibus peculiar,
que llama la atención de quienes lo ven por vez primera porque
además la conductora también es una mujer.
Desde las seis y media de la mañana, inicia una jornada laboral
que promete extenderse generalmente hasta las siete de la noche. Ya
ha trabajado en las diferentes rutas existentes y a diario da varios
viajes.
Según afirma Idania "ha sido fundamental el apoyo de la
Federación de Mujeres Cubana (FMC) en mi quehacer profesional, así
como su trabajo encaminado al logro de una igualdad de género".
"Principalmente los hombres han dudado en montarse", comenta con
una sonrisa en los labios, "pero casi siempre terminan dándome un
voto de confianza".
Y antes de concluir nuestra conversación, afirma: "Tener la
oportunidad de emprender esta tarea, me ha demostrado que las
mujeres somos capaces de hacer posible nuestras aspiraciones, aún
cuando se trate de oficios poco usuales para nosotras¼ Me ha
atrapado esta profesión, y hasta que tenga fuerzas voy a seguir
ejerciéndola".