Un equipo internacional
de científicos encontró altos niveles de actividad microbial en lo
más profundo de la Fosa de las Marianas, la cual se encuentra a 11
kilómetros de profundidad en el Océano Pacífico, frente a China,
Japón y Filipinas.
Por años se creyó que el ambiente del cañón submarino era
demasiado hostil para que existiera vida, pero, este estudio
publicado en la revista Nature Geoscience se suma a otras evidencias
recientes de que una serie de criaturas pueden soportar temperaturas
cercanas a la congelación, presiones inmensas y adaptarse a la
completa oscuridad.