China perfecciona el camino de su renovación

CLAUDIA FONSECA SOSA

Con la convicción expresa del nuevo presidente de la República Popular China, Xi Jinping, de continuar impulsando la gran causa del socialismo con características propias y alcanzar el sueño del rejuvenecimiento nacional, "sin complacencias ni negligencias", culminaron este domingo las primeras sesiones de la XII Asamblea Popular Nacional, en el Gran Palacio del Pueblo de Beijing.

 Foto: XinhuaDe derecha a izquierda, Xi Jinping, presidente, y Li Keqiang, primer ministro de China.

"Para alcanzar el sueño chino, China debe tomar su propio camino", destacó Xi, en un mensaje similar al transmitido en noviembre, cuando fue nombrado secretario general del Partido Comunista (PCCh).

En su discurso alabó la labor desempeñada en los pasados diez años por su predecesor, Hu Jintao, y destacó que como país clave en el panorama mundial, el gigante asiático continuará promoviendo la paz y la cooperación entre las naciones.

Por su parte, el primer ministro, Li Keqiang, previó que en los tiempos que corren "China se enfrentará a un entorno económico complejo", por lo que deberá evitarse que los riesgos latentes provoquen grandes fluctuaciones en su crecimiento, en aras de cumplir con la máxima de garantizar la justicia social en un país de 1 300 millones de habitantes.

Reunidos desde el pasado 5 de marzo, los 2 987 delegados que integran el órgano legislativo chino —en representación de todo el pueblo— eligieron a la nueva generación de dirigentes del Estado y el Gobierno que llevará las riendas de la segunda economía global y el país más poblado del mundo en los próximos cinco años, tal como establece la Constitución.

El Parlamento aprobó, además, el presupuesto para el 2013 y un plan de reformas encaminado a disminuir el protagonismo del Estado en la actividad socioeconómica y empresarial del país, redistribuyendo sus responsabilidades administrativas de una forma más razonable y eliminando probables vías de corrupción.

Durante la celebración del XVIII Congreso Nacional del PCCh, el pasado año, Hu Jintao propuso edificar una sociedad modestamente acomodada para el 2020 y hacia ese objetivo van dirigidas las reformas. El órgano político gobernante también se trazó la meta de duplicar el Producto Interno Bruto nacional y la renta per cápita para esa fecha, comparados con los niveles logrados en el 2010 cuando la economía china creció un 10,3 %.

Pero, para cumplir esos propósitos, el PCCh destacó la necesidad de realizar reajustes estratégicos en la estructura económica del país, con énfasis en la ampliación de la demanda interna, la racionalización de las inversiones y la expansión del mercado doméstico, para lo cual el mecanismo de supervisión estatal debía ganar en eficiencia.

Por tanto, además de aprobar la reducción del número de ministerios mediante la fusión de todas las entidades estatales que cumplían funciones similares, el Parlamento dio el visto bueno al informe de trabajo anual de la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo.

El documento reconoce que si bien en el 2012 la economía creció un 7,8 % (superando los pronósticos establecidos), aún existen problemas de desequilibrio, descoordinación e insostenibilidad en el desarrollo integral de la nación. Persisten dificultades en la agricultura y la seguridad alimentaria por el agotamiento de la tierra de labranza y el agua dulce, así como trabas en el manejo de algunas empresas ante el elevado costo de los elementos de producción como consecuencia de la crisis internacional e insuficiencias en la capacidad innovadora.

De ahí que para el presente año fiscal, un elevado por ciento del presupuesto del Estado se haya destinado a la investigación científica aplicada a la industria y otro tanto a la búsqueda de soluciones para edificar una sociedad economizadora de recursos y amigable con el medio ambiente.

Se planteó el proyecto de crear "zonas pioneras de civilización ecológica", en las que se instalarían infraestructuras ahorradoras de energía y no contaminantes, en un intento por solventar lo que constituye hoy uno de los principales retos de China: la polución.

Otras prioridades reiteradas en el informe de la nueva administración china son mantener los programas dirigidos a elevar el nivel de educación y salud del pueblo, incrementar los servicios públicos e impulsar la urbanización en las zonas de menos recursos, crear más empleos en las ciudades ante el aumento de la migración desde el campo, garantizar la pensión de vejez y seguir trabajando en la reducción del índice de pobreza.

Y es que el socialismo como política de Estado en China busca el engranaje perfecto entre economía y sociedad. Un país hermoso y renovado —como lo soñaron los ancestros— será aquel en el que todos los chinos puedan disfrutar de los beneficios del desarrollo.

 

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