MANAGUA.— La ministra de Salud en Nicaragua, Sonia Castro, recibió a
una misión cubana que ofrecerá ayuda técnica para un diagnóstico
nacional a fin de elevar la calidad de los servicios médicos.
Tras la acogida en el aeropuerto internacional Augusto C.
Sandino, en esta capital, la funcionaria adelantó que el análisis
centrará su mirada en la red de atención primaria, con el propósito
de fortalecer el modelo de salud comunitaria y familiar puesto en
práctica por el gobierno sandinista.
Vamos a hacer recorridos por las unidades de distintos
departamentos, de tal manera que ellos puedan tener una visión del
país, señaló la funcionaria en declaraciones a la prensa.
Castro subrayó la importancia del trabajo conjunto con los
galenos cubanos, pues queremos "acentuar las buenas cosas que
estamos haciendo, los avances, pero a la vez buscar alternativas y
respuestas a aquellos problemas que nos atañen".
Según comentó, el objetivo central es llegar a ofrecer servicios
que satisfagan la demanda del pueblo, como respuesta a sus derechos
humanos.
Bajo la administración del presidente Daniel Ortega, Nicaragua
exhibe mejorías en sus indicadores de salud.
"Pero no estamos satisfechos, la ruta de restitución termina
cuando este país acabe con la pobreza que es nuestra lucha final, y
para ello tenemos que avanzar en términos de salud", señaló la
ministra.
Alcides Ochoa, integrante del equipo cubano, expresó la
disposición de servir "en lo que nuestras fuerzas y nuestra
capacidad permitan", con el ánimo de compartir experiencias y
aprender.
A juicio del doctor Joaquín García, también integrante de la
delegación, entre el modelo de salud nicaragüense y el de la isla
hay vasos comunicantes, por su enfoque preventivo y trabajo en las
comunidades.
Nosotros, explicó, tenemos información de primera mano de cómo ha
ido evolucionando la medicina familiar en Nicaragua, sobre el
porcentaje de población que ahora tiene cobertura mediante este
sistema, puesto en práctica por la administración del presidente
Daniel Ortega.
Por su parte, el embajador de Cuba, Eduardo Martínez Borbonet,
reiteró la disposición de su país para responder a las peticiones
del Ejecutivo sandinista, con miras a elevar los niveles de vida de
la población y enfrentar los retos propios del desarrollo.