Héctor Delgado, presidente de la entidad campesina desde hace 25
años, confía en un sistema heredado de sus antepasados que consiste,
sencillamente, en preparar bien los suelos, hacer una adecuada
selección de la semilla y plantar en el periodo óptimo para lograr
una buena germinación, así como mantener limpias las plantaciones y
fertilizarlas según lo previsto, sobre todo los retoños. "Para
hablar de caña hay que saber de cepa", sentencia.
Al igual que otros experimentados azucareros es partidario de que
no hay sacrificio inútil, que la caña es un cultivo que agradece
todo lo que se le hace. "No hay que disponer de ningún recurso
mágico, todo es cuestión de atención", subraya Delgado.
Desde su creación hasta la actualidad, la 28 de Enero aumenta de
forma sostenida la producción de caña y los rendimientos. En el 2012
cerró con un promedio de 95 toneladas por hectárea, la mejor del
país en el sector, y en los estimados —en lo que va de contienda
azucarera— sobrepasan las cien toneladas.
Junto a las CPA Dagoberto Rojas, Alexander Stamboliski y Andrés
Olano, integra un cuarteto de lujo que prestigia el historial
azucarero de ese municipio, el de mejores rendimientos cañeros
promedio por hectárea del país (algo más de 73 toneladas).
Para Armando Lobelle, director de la Unidad Básica Económica de
atención a trabajadores del sector en la zona, uno de los méritos de
la 28 de Enero estriba en la correcta organización y planificación
de la zafra, sin obviar la disciplina tecnológica.
"Esta es la cooperativa insignia del sector campesino en Cuba en
la producción cañera. En los peores tiempos, los de mayor sequía y
ocurrencia de calamidades, el colectivo de esa entidad siempre se
las arregla para obtener buenos resultados. Uno se puede dar el
gusto de caminar las áreas y ver cañas saludables y limpias, ni a
las guardarrayas se les puede hacer un solo reproche", comenta
Lobelle.
Héctor Delgado es uno de los más reconocidos productores de
azúcar en la provincia y el país, calificación avalada por los
resultados de su entidad, gracias a los cuales la cooperativa ha
sido merecedora de la condición de Vanguardia Nacional desde 1998,
el Premio Álvaro Reynoso, abanderada de la Ciencia y la Técnica, el
Trofeo de Oro y la Bandera 50 Aniversario de la Revolución, entre
otros reconocimientos.
Héctor está bien secundado. Dispone de una fuerza de trabajo
estable y bien organizada, la cual hace un apropiado uso de los
sistemas de riego. Según Santos Noel Mederos, jefe de lote de caña,
la CPA tiene un área total de 1 134 hectáreas y, de ellas, 384 son
beneficiadas por este medio, con rendimientos que sobrepasan las 120
toneladas por hectárea.
Aquí se desarrolla, además, la siembra de frutales, cultivos
varios y básicamente el arroz. Capítulo aparte merece el programa de
ceba de toros que llevan a cabo desde hace cuatro años. Hasta la
fecha han comercializado 72 animales con un peso promedio de 400
kilogramos. Actualmente cuentan con 148 vacunos en régimen de
estabulados.
Gracias a las utilidades alcanzadas en el 2012, luego de sumar
todas las formas de ingresos, el salario promedio de los socios pasó
de los dos mil pesos, respaldados por un excelente clima de trabajo
y altos resultados productivos. "Laboro aquí desde hace dos décadas.
Al principio lo hice en el campo y ahora me desempeño en el almacén
de autoconsumo. Estoy contenta porque siento que soy útil en lo que
hago y mi familia recoge el fruto de mi esfuerzo", observó Andrea
Benítez Marrero.
Pudiera pensarse que con saldos tan positivos, Héctor Delgado
duerme tranquilamente. Sin embargo, manifiesta una cierta
preocupación, aunque advierte que no le gusta establecer
comparaciones.
"Vamos muy bien, en la punta, pero el municipio cuenta con una
fuerza campesina de mucho peso y no podemos descuidarnos. Hay otras
cooperativas como la Dagoberto Rojas y la Alexander Stamboliski, que
nos siguen los pasos a corta distancia".