NACIONES
UNIDAS.— El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se limitó a
tomar nota del referéndum organizado por el Reino Unido en las Islas
Malvinas, territorio ocupado por esa potencia europea y cuya
soberanía reclama Argentina.
En un comunicado de tres líneas emitido por el vocero oficial de
Naciones Unidas, Ban ratificó la disposición de sus buenos oficios a
los gobiernos de Buenos Aires y Londres "si ambas partes los
solicitan".
La consulta celebrada el domingo y lunes pasados recibió un
rechazo casi unánime en Argentina y buena parte de los países y
mecanismos de integración de América Latina y el Caribe.
A principios de enero último, las autoridades argentinas
reiteraron a la ONU que están listas para abrir negociaciones con
Reino Unido con respecto a la disputa de soberanía sobre las Islas
Malvinas, convocadas por varias resoluciones de la organización
mundial.
El caso de ese archipiélago austral (islas Malvinas, Georgias del
Sur y Sándwich del Sur) ocupado por los británicos desde 1833 es uno
de los 16 casos de los llamados territorios autónomos incluidos en
los trabajos del comité de descolonización de la ONU.
En junio del año pasado la presidenta argentina, Cristina
Fernández, participó en Nueva York en una reunión de ese órgano que
aprobó una nueva resolución para demandar la apertura de
conversaciones Londres-Buenos Aires sobre el tema.
Ese texto subrayó que el mantenimiento de situaciones coloniales
es incompatible con el ideal de paz universal de Naciones Unidas.
Y sentenció que "la manera de poner fin a la especial y
particular situación colonial en la cuestión de las Islas Malvinas
es la solución pacífica y negociada de la controversia sobre
soberanía entre los Gobiernos" argentino y británico.
En 1982, ambos países sostuvieron una guerra de dos meses por el
control de ese territorio y que costó la vida 649 argentinos y 255
británicos.