Si
en el primer día de hostilidades Sancti Spíritus quedó a un paso de
adjudicarse el triunfo en cinco sets ante Capitalinos, ayer fue la
hora de su consagración, cuando propulsado por su atacador
primordial, Rolando Cepeda, ganó en tie break, 3-2.
Nuevamente el zurdo espirituano tomó la adarga e hizo camino con
sus 37 puntos anotados, para no solo ser el jugador más valioso del
pleito, sino quien les marcara a los giraldillos los últimos tres
tantos consecutivos del quinto parcial, amparado en su saque fuerte
con salto.
Así las cosas, los vencedores, que habían cedido en los inicios
del encuentro 23-25 y 18-25, recargaron de pólvora sus recámaras
para dominar después 28-26, 28-26 y 15-9 a un elenco habanero
despavorido y falta de concentración en el epílogo.
Resulta que, aunque los perdedores tienen en sus filas a varios
hombres de la selección Cuba (el pasador Yoandri Díaz, los centrales
David Fiel, Danger Quintana e Isbel Mesa, además de los atacadores
Yordan Bisset y Lázaro Fundora junto al líbero Gustavo Leyva),
sufrieron una contracción nada agradable ante el empuje de un
oponente inferior en altura en la net, pero más combativo.
Sorprende ver cómo Sancti Spíritus, donde a Cepeda le conceden la
mayoría del ataque y hace daño con su servicio certero —ayudado
esencialmente por el acomodador Lian Sem Estrada y la ofensiva del
novel Osmani Uriarte— haya sido capaz de desbancar a un elenco
favorito en el papel, pero que, con la excepción de su rematador
Yordan Bisset (ayer 24 puntos), el resto de la formación va y viene
en un rendimiento inestable.
Han sido dos partidos extendidos a cinco parciales. Hoy
nuevamente a las 4:00 p.m., en el mismo escenario de la sala Kid
Chocolate, quedará definido cuál será el campeón. Y este chocará
mañana contra una selección de los mejores hombres del certamen en
la Gala del Voleibol Nacional.