El
arquitecto, crítico e historiador italo-argentino Roberto Segre, una
de las figuras más prestigiosas de la arquitectura latinoamericana y
cubana, falleció este domingo en Brasil víctima de un accidente
automovilístico.
Nacido en Milán (Italia) en 1934, Segre era Doctor Honoris Causa
del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría, Doctor
en Ciencias del Arte de la Universidad de La Habana, y en
Planificación Regional y Urbana de la Universidad Federal de Río de
Janeiro.
Formador de varias generaciones de arquitectos e historiadores
del arte en La Habana, y en universidades de Latinoamérica y Europa,
se radicó en Cuba, en 1963, —seducido por la Revolución Cubana— con
el propósito de convertirse en académico.
Mantuvo una estrecha relación con nuestro país y, además de
escribir en numerosas publicaciones nacionales y dirigir junto a
Fernando Salinas la revista Arquitectura/Cuba en los años 70,
se dedicó —entre otras cuestiones— a estudiar las fortalezas
coloniales cubanas y a trabajar la significación de ese sistema de
fortificaciones para el área del Caribe. De los proyectos que
acometió en la Isla se recuerdan sus trabajos para la Segunda Bienal
de Artes Plásticas de La Habana, en 1986.
Además de su labor docente e investigativa, Segre publicó libros
que constituyen materiales de estudio en la carrera de arquitectura,
entre ellos sobresalen los volúmenes Diez años de arquitectura en
Cuba revolucionaria (1970); América Latina en su arquitectura
(1975); Arquitectura y urbanismo de la Revolución cubana
(1989); América Latina, fin del milenio: raíces y perspectivas de
su arquitectura (1991) y Arquitectura Antillana del Siglo XX
(2003). Su último libro comprende la obra de Oscar Niemeyer.
Como homenaje póstumo la Asociación de Artes Plásticas y la
Comisión Cultura, Ciudad y Arquitectura convocan al panel In
memorian Roberto Segre, el jueves 4 de abril a las 4:00 p.m. en
la Sala Villena.