GINEBRA.—
Cuba demandó hoy ante el Consejo de Derechos Humanos poner fin a la
hipocresía, la selectividad y los dobles raseros, nocivas prácticas
que en el pasado hundieron en el descrédito a la extinta Comisión.
Durante la 22 sesión de ese organismo de la ONU, la embajadora
cubana en Ginebra, Anayansi Rodríguez, advirtió que muchas naciones
industrializadas, en particular Estados Unidos, presentan listas de
países a los que acusan de cometer supuestas violaciones y, sin
embargo, hacen silencio sobre brutales casos de represión en otros.
Afirmó Rodríguez que en algunos casos estas acusaciones se
intentan utilizar como pretexto para justificar intervenciones y
promover cambios de gobiernos.
Si están tan preocupados por la causa de los derechos humanos,
por qué nada dicen de las cárceles secretas para la tortura, el uso
de drones para asesinar a civiles o los campos de concentración,
como el establecido en el territorio ilegalmente ocupado por Estados
Unidos en Guantánamo, se preguntó la diplomática. Washington, dijo,
también silencia las brutales represiones de movimientos como Occupy
Wall Street y los Indignados en Europa, y por el contrario, pretende
presentar como "disidentes" y "patriotas" cubanos a mercenarios y
agentes a quienes paga cuantiosos salarios por promover la política
de agresión y bloqueo contra Cuba.
En otro esfuerzo por servir al imperio, un grupúsculo de
mercenarios de origen cubano se ha acreditado ante el Consejo,
seguramente para denigrar y calumniar a su país, denunció Rodríguez.
La embajadora demandó de ese organismo poner fin a la
politización y a las imposiciones imperiales y promover el diálogo y
la cooperación genuina entre iguales.