Miles
de personas protestaron en distintas ciudades de Japón contra la
energía nuclear, en vísperas del segundo aniversario del
sismo-tsunami que provocó el accidente en la planta atómica de
Fukushima.
Muchos de los manifestantes participaron en sentadas y una
"reunión pacífica" en Tokio. En el parque central de Hibiya hubo
conciertos, discursos e intervenciones de activistas, antes de que
la muchedumbre rodeara edificios ministeriales y el Parlamento.
Algunos manifestantes exigieron al gobernante Partido Liberal
Demócrata que de vuelta atrás a sus intenciones de querer reactivar
todas las centrales de Japón, que en total suman 54 aunque solo dos
funcionan en la actualidad.