La Ópera Wu volvió a conquistar la capital

Ricardo Alonso Venereo

Arte y destreza se conjugaron sobre el escenario del Cine Teatro Miramar durante la presentación única de los actores de la hoy Academia de Arte de Ópera Wu de Zhejiang, de la República Popular China, en su segunda visita a nuestro país.

Nuevamente el público quedó asombrado con las habilidades de esta agrupación fundada como compañía en 1956 y que defiende más de 400 años de tradición folclórica China. La Ópera Wu realiza anualmente más de 600 funciones, con un espectáculo de variedades proveniente de la parte sur de esta nación oriental y que han disfrutado numerosos países de Asia, Europa, América Latina y el Caribe.

También conocida como Ópera Jinhua, es el segundo estilo de ópera más importante en la provincia de Zhejiang, y de gran fama en la localidad de Jinhua, popularidad bien ganada pues sus actores saben moverse en el escenario con gran habilidad conjugando el canto, la danza, la música, la acrobacia y los malabares. Dominan a la perfección la técnica del cambio de máscaras, número que resulta sorprendente y que prácticamente se roba todos los elogios en sus actuaciones, como sucedió otra vez en el Cine Teatro Miramar, de 5ta y 94, en Playa.

Bajo el título de Fiesta de primavera, los artistas ofrecieron una imponente y vivida actuación y agradecieron la ayuda ofrecida por los ministerios de Cultura de sus respectivos países, del Consejo Nacional de las Artes Escénicas y de la Embajada de la República de China en la persona de su embajador, el señor Chan Tuo. El colorido de los trajes y la rapidez de movimiento de sus miembros, quienes realizan espectaculares evoluciones acrobáticas a una velocidad inimaginable, le aportan una asombrosa capacidad actoral logrando de esta forma conservar un valioso y tradicional legado artístico.

Números como La flauta de bambú "Tres Cinco Siete"; Monos se divierten en primavera; la danza de drama Cargando palanquín nupcial; Puente roto y el espectáculo folclórico Dragón de nueve partes, provocaron también en el público grandes aplausos, reflejos de la alegría con que los miembros de Ópera Wu llevan al escenario los más de 2 000 años de tradición que tiene la fiesta de la primavera, la más importante del pueblo chino, y que este 2013 tiene en la serpiente al símbolo de la salud, la suerte, la inteligencia y la felicidad.

Una nota especial ofrecieron los músicos acompañantes, primero al mostrar el encanto de los Tambores Bawu, los sonidos de la tradicional flauta de bambú, utilizada cotidianamente por el pueblo en sus faenas y fiestas, y del Hui Hu, una especie de chello que produce hermosas melodías, y momentos después al interpretar todos juntos la conocida Guantanamera, de Joseíto Fernández.

 

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