Arte
y destreza se conjugaron sobre el escenario del Cine Teatro Miramar
durante la presentación única de los actores de la hoy Academia de
Arte de Ópera Wu de Zhejiang, de la República Popular China, en su
segunda visita a nuestro país.
Nuevamente el público quedó asombrado con las habilidades de esta
agrupación fundada como compañía en 1956 y que defiende más de 400
años de tradición folclórica China. La Ópera Wu realiza anualmente
más de 600 funciones, con un espectáculo de variedades proveniente
de la parte sur de esta nación oriental y que han disfrutado
numerosos países de Asia, Europa, América Latina y el Caribe.
También conocida como Ópera Jinhua, es el segundo estilo de ópera
más importante en la provincia de Zhejiang, y de gran fama en la
localidad de Jinhua, popularidad bien ganada pues sus actores saben
moverse en el escenario con gran habilidad conjugando el canto, la
danza, la música, la acrobacia y los malabares. Dominan a la
perfección la técnica del cambio de máscaras, número que resulta
sorprendente y que prácticamente se roba todos los elogios en sus
actuaciones, como sucedió otra vez en el Cine Teatro Miramar, de 5ta
y 94, en Playa.
Bajo el título de Fiesta de primavera, los artistas
ofrecieron una imponente y vivida actuación y agradecieron la ayuda
ofrecida por los ministerios de Cultura de sus respectivos países,
del Consejo Nacional de las Artes Escénicas y de la Embajada de la
República de China en la persona de su embajador, el señor Chan Tuo.
El colorido de los trajes y la rapidez de movimiento de sus
miembros, quienes realizan espectaculares evoluciones acrobáticas a
una velocidad inimaginable, le aportan una asombrosa capacidad
actoral logrando de esta forma conservar un valioso y tradicional
legado artístico.
Números como La flauta de bambú "Tres Cinco Siete";
Monos se divierten en primavera; la danza de drama
Cargando palanquín nupcial; Puente roto y el espectáculo
folclórico Dragón de nueve partes, provocaron también en el
público grandes aplausos, reflejos de la alegría con que los
miembros de Ópera Wu llevan al escenario los más de 2 000 años de
tradición que tiene la fiesta de la primavera, la más importante del
pueblo chino, y que este 2013 tiene en la serpiente al símbolo de la
salud, la suerte, la inteligencia y la felicidad.
Una nota especial ofrecieron los músicos acompañantes, primero al
mostrar el encanto de los Tambores Bawu, los sonidos de la
tradicional flauta de bambú, utilizada cotidianamente por el pueblo
en sus faenas y fiestas, y del Hui Hu, una especie de chello que
produce hermosas melodías, y momentos después al interpretar todos
juntos la conocida Guantanamera, de Joseíto Fernández.