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Disturbios generalizados en El Cairo causan tres muertes y 15 heridos

EL CAIRO. — Los demonios del caos se desataron este sábado, donde tres personas murieron, 15 resultaron heridas y dos construcciones incendiadas luego del fallo contra los acusados por incidentes el año pasado tras un partido de fútbol.

Un tribunal en esta capital ratificó las penas de muerte por ahorcamiento contra 21 de los 73 acusados de causar la muerte de 74 seguidores de un equipo rival en la ciudad de Port Said en febrero de 2012, sentenció a otros a períodos de reclusión desde un año a cadena perpetua y absolvió a 28.

Las penas de muerte están sujetas a apelación y, además, deben ser ratificadas por el Gran Muftí de la mezquita de Al Azhar, la más alta autoridad islámica egipcia.

Dos de los muertos por heridas de perdigones, uno de ellos un menor de ocho años, fueron encontrados en el interior de la mezquita Omar Makram, cerca de la calle Qasr el Nil, donde esta semana manifestantes han incendiado cuatro vehículos de transportes de tropas de la Policía durante intermitentes choques cotidianos.

Los lesionados han sufrido impactos de perdigones y síntomas de asfixia por los efectos de los gases lacrimógenos empleados por las fuerzas antimotines para dispersar las tumultuosas protestas.

El tercero es un adulto que regresó a auxiliar a un herido durante los disturbios en la margen del río Nilo, próxima al distrito de Garden City, también en el centro de la ciudad, acorde con fuentes médicas.

Más temprano, seguidores del equipo de fútbol Al Ahly, que se identifican con el nombre de Ultras, prendieron fuego al Club de Oficiales de la Policía en Gezira (isla, en árabe) en el distrito de Al Zamalek, una ínsula comunicada por puentes con el resto de la capital, y a la sede de la Asociación Egipcia de Fútbol.

La gravedad de la situación se evidencia en el despliegue de soldados en los alrededores del Gabinete y del parlamento.

La ira de los manifestantes se centra en la absolución de 28 de los acusados, cuyas cabezas pedían desde la primera vista del juicio, el pasado 26 de enero.

En la ciudad septentrional de Port Said también se generalizaron protestas, por razones distintas: los participantes consideran que las sentencias del tribunal fueron demasiado severas.

Las fuerzas del Ejército que controlan la ciudad desde la víspera adoptaron precauciones especiales en áreas del Canal de Suez, mientras la Marina envió lanchas rápidas en tareas de patrullaje.

El estallido de protestas aquí y en Port Said es otro elemento de complejidad en la grave situación política que atraviesa Egipto, a la que no se ve salida de inmediato, y la cada vez mayor presencia de las Fuerzas Armadas en el mantenimiento del orden resulta significativa. (PL)

 

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