JOHANNESBURGO. — La obra clásica Don Quijote se presentó en los
escenarios de esta ciudad sudafricana de la mano del Ballet Mzansi
con la participación activa de bailarines y profesores cubanos.
En declaraciones a la prensa, el director de la compañía
sudafricana, Dirk Badenhorst, explicó que el espectáculo -montado a
partir del ballet ruso del siglo XIX- responde a las características
de la mundialmente reconocida escuela cubana.
Este estilo, dijo, liga perfectamente con la forma de ser y
bailar de los sudafricanos, por ello estamos interesados en
introducirlo en el país para complementar las escuelas italiana y
británica, que dominan en la nación africana.
"Desde que empezamos a trabajar en 2009 con la compañía Mzansi,
hemos visto grandes avances", aseguró la profesora de la Escuela
Nacional de Ballet de Cuba, Ana Julia Bermúdez de Castro.
Precisó que pese a las relaciones de trabajo, que se remontan a
cuatro años atrás, por primera vez bailarines graduados en la
institución habanera bailan como miembros del Ballet Mzansi, por
donde cada tres meses rotan profesores de la isla caribeña.
El pasado año la compañía sudafricana abrió una escuela para la
enseñanza del método cubano con el objetivo de formar bailarines
entrenados en ese estilo.
Uno de los roles principales de este atípico Don Quijote lo
interpreta Ramiro Samón, joven cubano recién graduado que aseveró
que la técnica de la nación antillana es muy apreciada en Sudáfrica
porque, entre otros elementos, combina lo mejor de cada escuela de
ballet.
La historia del Don Quijote sudafricano transcurre en un mundo de
apuestos hidalgos negros que cortejan en el escenario a doncellas
hispanas de ojos azules, y donde el amor de los jóvenes triunfa
frente a los arreglos matrimoniales de los padres.
Para algunos especialistas, este espectáculo -que se ambienta en
Barcelona, España- promete ser una de las grandes atracciones
escénicas del año en Sudáfrica, país en que los bailarines cubanos
suelen ser ovacionados.
"Aquí tenemos más posibilidades de triunfar", declaró el bailarín
Javier Monier, uno de los tres graduados de la isla que integran el
elenco del Ballet Mzansi, colaboración a la que por demás le auguró
muchos años y grandes frutos.
El carácter latino de la compañía sudafricana lo completan
Jonathan Rodrigues y Carlos Santos, dos bailarines brasileños
establecidos desde 2011 en ese país africano, quienes también dan fe
de las aportaciones técnicas de los profesores y bailarines de Cuba
a la agrupación danzaria.
La versión cubana del Don Quijote estará en cartelera hasta el 24
de marzo en el Teatro de Johannesburgo, donde el público podrá
disfrutar de 12 funciones.