PINAR DEL RÍO.— Aun cuando han sido los huracanes los fenómenos
naturales que más han azotado esta provincia durante el último
siglo, los especialistas advierten que no constituyen el único
peligro.
Por ello, Vueltabajo toma medidas para protegerse de otros
posibles eventos. Entre ellos, los sismos.
Aunque probablemente la mayoría de las personas los asociarían
con el otro extremo del país, el doctor en ciencias Tomás Chuy
Rodríguez aclara que este lado del archipiélago cubano también los
ha padecido.
"Sabemos que en esta zona ya ocurrió al menos un terremoto de
consideración, lo cual significa que pudiéramos volver a sufrir otro
en cualquier momento".
Con magnitud seis en la escala de Richter y ocho grados de
intensidad, ha sido este temblor, registrado en 1880, el más fuerte
que se haya sentido en la porción más occidental, pero no el único.
Según Chuy, especialista del Centro Nacional de Investigaciones
Sismológicas (CENAIS), un siglo después, en 1981, un fenómeno
similar, aunque menos potente, volvió a sacudir la región.
De modo que el estudio de vulnerabilidad que se lleva a cabo
desde el pasado año en la ciudad de Pinar del Río, una urbe que
abarca alrededor de 950 manzanas, con más de 48 mil viviendas,
pretende contribuir a una mayor percepción de los riesgos de un
evento que hace mucho tiempo no sucede, por lo cual la gente ha
olvidado sus efectos.
"Ello tiene múltiples consecuencias como, por ejemplo, que se
construya sin tener en cuenta las normativas para que las
edificaciones puedan resistir sismos", señala Chuy.
Prevista para concluir en el 2013, la investigación permitirá
conocer a ciencia cierta el grado de vulnerabilidad de la capital
pinareña ante un terremoto, las zonas de mayor peligro, y, por
tanto, ayudará a adoptar medidas para mitigar su impacto.
"Sin duda se trata de una valiosa herramienta para un territorio
alrededor del cual existen tres fallas, entre ellas la falla Pinar,
que ya originó un temblor que dejó severos daños en la región",
apuntó.