El
ciclón Haruna y las feroces lluvias que lo precedieron provocaron
diez muertes, una veintena de heridos y dejaron a unas cinco mil
personas sin techo en Madagascar.
Así lo confirmó el ente local de gestión de las catástrofes
nacionales, que precisó que el mayor número de víctimas y daños se
registra en el sudoeste del país.
El impacto ha sido tan destructivo que obligará a mantener
cerrado el aeropuerto de Toliara hasta el lunes.
Viento que soplaron a 150 kilómetros por hora, con ráfagas de
hasta 200 km/h, impactaron contra las viviendas y edificios públicos
desatando destrucción y muerte.
La ciudad de Morombe, por ejemplo, quedó completamente destruida
e incomunicada con rutas anegadas o destruidas y los sistemas de
telefonía fuera de funciones.
La tempestad tropical Haruna perdía intensidad en las últimas
horas y se dirigía hacia mar abierto.