En un mensaje enviado al encuentro, el presidente venezolano,
Hugo Chávez, llamó a mantener "un auténtico y permanente vínculo de
trabajo conjunto", mientras lamentó "no poder estar presente
físicamente".
El líder bolivariano expresó en el texto, leído por el canciller,
Elías Jaua, que estas regiones estaban "unidas por indivisibles
lazos históricos, destinados a marchar juntos hacia la absoluta y
plena redención".
Por su parte, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, reiteró la
necesidad urgente de reformar a las Naciones Unidas en beneficio de
los países de África y América del Sur, ya que nada justifica que
estas regiones "sigan sin representación permanente en el Consejo de
Seguridad".
La Mandataria estimó que África y Sudamérica serán "protagonistas
decisivos de ese nuevo escenario histórico".
El jefe de Estado boliviano, Evo Morales, recordó por su parte,
que en el pasado África y América Latina "fueron sometidas,
saqueadas pero mucho tiempo después nos hemos juntado para servir a
nuestros pueblos".
Hizo también un llamado a la consolidación de la unidad entre los
pueblos de ambas regiones.
Mientras tanto, el presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro
Obiang Nguema, propuso estudiar la posibilidad de incorporar la
Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) al Foro de
Cooperación África-América del Sur.
Su homólogo de Nigeria, Goodluck Jonathan, destacó que África y
América del Sur tienen inmensas posibilidades que las sitúan en una
"posición ventajosa en el contexto de la globalización".