PINAR DEL RÍO.— Sin haber cumplido aún los cuatro años de
trabajo, la planta para la remanufacturación de cartuchos de tóners
para impresoras, ubicada en esta provincia, se ha convertido en una
importante fuente de ahorro de recursos financieros.
La afirmación se basa en los altos precios en el mercado
internacional de estos accesorios "y da una idea de la importancia
de esta actividad, con un marcado impacto, tanto en el plano
económico como el ambiental", precisa el ingeniero Rubén Sánchez,
uno de los fundadores de la pequeña industria.
En total, desde su puesta en marcha en septiembre del 2009, de la
planta pinareña, perteneciente a la Empresa de Componentes
Electrónicos Ernesto Che Guevara, han salido más de 200 mil
cartuchos de diez modelos distintos, compatibles con la mayoría de
las impresoras láser (22 tipos) existentes en el país.
A ellos se les deberán sumar, en el 2013, otros 116 mil tóners,
con la inclusión de un onceno modelo, y el inicio de la exportación
hacia Europa.
Según Rubén, desde el pasado año, gracias a la favorable acogida
que ha tenido en el mercado, la producción se incrementa
notablemente. "De 16 trabajadores que teníamos al inicio, hoy
contamos con 46, lo que ha permitido saltar de 28 mil 677 unidades
(de seis modelos) en el 2010, a 100 mil 028 en el 2012.
Llevada a cabo internacionalmente —con el propósito de reciclar
millones de dispositivos que de lo contrario irían a la basura y
provocarían contaminación—, la remanufacturación consiste en
desarmar totalmente el cartucho vacío para revisar el estado de sus
componentes y si hay alguno dañado, reemplazarlo, explica Rubén.
"Después de rellenado, cada uno es sometido a un riguroso control a
fin de corregir cualquier desperfecto".
El resultado, asegura el especialista, es un artículo con la
misma calidad de los originales, a menos de la mitad de su precio.
Tales virtudes han motivado que más de 300 empresas de todo el
país hayan establecido contratos con la planta pinareña. "Incluso el
Banco, donde la impresión tiene que ser perfecta, porque un tóner
que dé un punto de error puede alterar el valor de una cifra de
dinero, se ha convertido en uno de los principales clientes, lo que
sin duda constituye un importante aval de nuestro trabajo", concluye
Rubén.