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Santiago de Cuba
No solo del pienso depende la producción
de carne de cerdo
Eduardo Palomares
Calderón
Un efectivo sistema de trabajo basado en el adecuado manejo de la
masa porcina, mantiene a Santiago de Cuba como la provincia más
destacada en la producción de carne de cerdo en el país.
La
eficiencia de Yarayabo obedece a la consagración de los técnicos y
naveros en la atención a 9 000 animales.
La obtención de un récord histórico ascendente a 15 mil 801
toneladas, posibilitó a la Empresa Porcina del territorio
convertirse dentro del grupo de esas entidades del Ministerio de la
Agricultura en la mayor productora, más acopiadora y de máximo
crecimiento en el importante renglón alimenticio.
Como expresión de la labor integral desplegada, la selección del
cebadero estatal mayor productor de carne en Cuba recayó en la
unidad especializada de Yarayabo, en Palma Soriano, municipio que
resultó ser el más acopiador de carne en la nación, mientras que
entre los productores Contramaestre ocupaba el tercer lugar.
Tal resultado responde a un conjunto de medidas estructuradas por
la empresa, que ni las serias afectaciones del huracán Sandy
pudieron desarticular.
"Centramos la atención en el cumplimiento de los convenios
establecidos con los reproductores de crías y productores de carne,
así como en nuestros centros especializados", explica Hober
Hernández Rondón, director de la entidad.
"La tarea —añade— presupone asegurarles a los animales de
destete, preceba o reproductoras, parte del pienso a consumir y
demás atenciones".
En la práctica se trata de atender permanentemente a un rebaño
que gira entre los 70 mil animales, en aspectos tan esenciales como
su alimentación, la higiene, la atención veterinaria y el control de
la masa.
YARAYABO VA POR MÁS
Ubicado en el tramo de la Carretera Central hacia Santiago de
Cuba a unos diez kilómetros de Palma Soriano, Yarayabo representa un
digno ejemplo con sus 22 naves impecables, el autoconsumo, el
funcionamiento óptimo del residual, la eliminación del delito y el
mérito de producir más carne con menos pienso.
Baste decir que la entrega de las 1 778 toneladas lo convirtieron
en el cebadero mayor productor de carne. Mientras el país destina
3,27 toneladas de pienso por cada una de carne, ellos solo emplearon
2,97, lo cual contribuyó a ahorrar 530 toneladas de pienso en el
año.
"Todo es fruto del trabajo —asegura Jorge Rodríguez Pina,
director del centro—, pues de otra forma cada navero no podría
atender dos naves con 900 cerdos en total, ni los 18 compañeros de
la planta de pienso líquido asegurarían las 17 mil toneladas de ese
alimento, representativas del 80 % de la comida de los animales.
Entre las largas naves se encuentra Arelis Clavel Peña, la médico
veterinaria y jefa técnica de la instalación, controlando la
limpieza de los corrales, la dosificación de los piensos seco y
líquido, y las restantes atenciones al rebaño con el dominio
adquirido en los 25 años que lleva en la especialidad.
Muy cerca de ella, lo mismo baldeando el corral con agua a
presión que asumiendo la vacunación preventiva y otras tareas, el
ingeniero Pablo Vinet Romero demuestra en doce naves y la atención a
casi 5 000 cerdos, que con 30 años en la actividad porcina el ojo
del que dirige también engorda a los puercos.
Así jefes y obreros, quienes promedian en salario medio 1 125
pesos mensualmente, se confunden en sus ropas verdes y altas botas
de goma en las más simples o complejas labores, que aseguren a
Yarayabo el propósito de superar este año la entrega de las 2 mil
250 toneladas de carne.
POR UN AÑO SUPERIOR
Después de las 400 muertes de animales dejadas por Sandy,
resueltas las 50 naves seriamente golpeadas, el déficit de agua que
llegó a reducir durante 20 días la dieta de los cerdos, y logrado el
pleno funcionamiento de las plantas de pienso, la empresa enfrenta
aún la mayor afectación sin renunciar a niveles productivos
superiores.
"Lo peor fueron los cientos de abortos que provocó el ciclón
—señala Hober Hernández—, y junto a ello la cantidad de
reproductoras en celo que no pudieron cubrirse, pues en ambos casos
se perdieron significativas cifras de crías con las cuales
contábamos en los planes del actual año.
"No obstante —afirma—, vamos a mantenernos como la empresa de
mayor crecimiento en la entrega de carne, basando nuestras
potencialidades en la elevación de la organización del trabajo, en
una mayor disciplina, la exigencia y el imprescindible control que
permitan consolidar el sistema establecido y declarar todas las
estructuras de excelencia.
"Se trata de aprovechar mejor los residuales que nos brindan la
agricultura y la industria alimentaria para la comida de los
animales, de ser estrictos en la atención de las plantas de pienso,
la constante reducción de las muertes, y el incremento de la
reproducción y ceba de crías mediante el óptimo empleo del pienso".
El resto correspondería a la eficiencia en el retorno de los
animales conveniados con el peso establecido, a la mejor gestión del
acopio planteado entre los campesinos, familias y productores
independientes, en seguir honrando ese esfuerzo con el pago oportuno
de la carne, y mantener la atención a los trabajadores porcinos.
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