Mercurio
es el planeta más cercano al Sol, pero ahora se cree que quizá no
siempre haya sido su vecino más próximo. Ciertos elementos químicos
que se encuentran en él no podrían haberse formado a temperaturas
tan altas, según los científicos.
Las fotografías -tomadas por el Mercury Messenger de la Agencia
espacial de EE.UU. (NASA, por sus siglas en inglés)- sugieren que el
planeta se formó a mayor distancia del Sol y después se desvió hacia
su posición actual.
Las imágenes, que fueron presentadas en la reunión anual del a
Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, no muestran sin
embargo el planeta tal como nuestros ojos lo verían, sino que
presentan una versión exagerada con la intención de poner en
evidencia la diferente composición de sus rocas.
Diferencias
"La cámara del Messenger tienen filtros que van desde el azul
hasta un color casi infrarrojo del espectro y esto, combinado con el
procesamiento en computadoras, nos permite realzar las pequeñas pero
reales diferencias de color que hay presentes en la superficie de
Mercurio", explicó el doctor David Blewett, del Laboratorio de
Física Aplicada de la Universidad John Hopkins.
"Las áreas que se ven naranjas son llanuras volcánicas. Otras que
son de un color azul oscuro son más ricas en un mineral opaco que de
alguna forma continúa siendo misterioso, todavía no sabemos lo que
es", añadió.
"También se pueden apreciar manchas de un color azul claro, que
son cráteres formados por impactos de rocas que fueron esparcidas
por la superficie del planeta", dijo Blewett.
El experto ofreció tan solo un pequeño anticipo de los datos que
serán almacenados en el archivo de la NASA y entre los que se
incluyen un mapa monocromo de la totalidad de la superficie del
planeta a una resolución de 200 metros por píxel.
Una misión que ha sido un éxito
Según el corresponsal científico de la BBC, Jonathan Amos, "la
misión ha sido un éxito hasta ahora, lo que hará más fácil las
peticiones de la NASA para una extensión".
De acuerdo con Amos las observaciones de la misión del Messenger,
que comenzó con el lanzamiento del robot en agosto de 2004, han
ofrecido muchas sorpresas y desafiado muchas hipótesis.
El Messenger ha desvelado la rica historia volcánica del planeta,
ha confirmado la existencia de grandes llanuras de lava y también ha
revelado evidencias de una superficie volcánica.
También ha revelado la importantísima existencia de hielo en
cráteres que se encuentran a la sombra. "Tiene partes de hielo
polar. ¿Quién lo habría pensado?", afirmó Blewett.
Los instrumentos del robot han detectado además acumulaciones
relativamente abundantes de sulfuro y potasio, elementos volátiles
que no deberían estar presentes en tal escala en un planeta que
orbita tan cerca del sol.
Pero la existencia de estos elementos explicaría las partes
opacas del planeta, afirma Amos.
Sublimación
Estos componentes podrían estar también detrás de los intrigantes
"huecos" que abundan en gran parte de la superficie de Mercurio.
"La superficie del planeta no está hecha de hielo. El calor tan
cerca del sol es tremendo. Pero parece que existe un fenómeno de
sublimación (el paso del estado sólido directamente al gaseoso) en
las rocas sólidas que causa que este tipo de agujeros crezcan",
afirma Blewett.
"Podría ser que la combinación de altas temperaturas con lo que
se denomina clima espacial severo destruya ciertos minerales en las
rocas, causando que se despedacen y que surja una depresión." El
Messenger tiene suficiente combustible como para continuar con su
misión hasta 2015.