BAYAMO.— La necesidad de que los economistas participen y pongan
sus conocimientos y experiencias en la solución de las deficiencias
financieras, contables y de control interno de sus propios centros
laborales, fue el eje de discusión de los miembros de la Asociación
Nacional de Economistas y Contadores (ANEC) en la provincia de
Granma, por donde comenzaron en Cuba las asambleas provinciales
previas al VII Congreso de la organización.
En el debate trascendió que la contribución efectiva de sus
afiliados a la implementación de los Lineamientos del Sexto Congreso
del Partido, debe partir de la capacidad de las secciones de base
para influir activa y decisivamente en la salud económica de la
fábrica, de la entidad de servicio o de la unidad presupuestada a
que pertenezcan; "porque es en la sección de base donde pueden
discutirse los problemas específicos del centro", dijo Danilo
Guzmán, presidente de la comisión organizadora del magno evento,
previsto para junio venidero.
¿Qué impacto real en su contexto laboral —cuestionaron— tienen
los economistas de las entidades evaluadas de deficiente y mal en
auditorías y comprobaciones, o donde hay complejas situaciones de
impagos, o donde la contabilidad es frágil?
Reconocieron que muchos de quienes laboran en áreas contables,
adolecen de una sistemática actualización sobre las normativas
vigentes, por lo cual la capacitación y superación no solo puede
verse ligada a diplomados y maestrías con fines curriculares, sino
proyectarla hacia el funcionamiento económico interno de la entidad,
a la verdadera preparación de los cuadros, técnicos y especialistas
que deciden la planificación, la contratación, el manejo del
presupuesto y otros procesos claves.
En los últimos siete años, la ANEC de Granma ganó protagonismo en
la asesoría de las estructuras sindicales ante la discusión de
planes y presupuestos, en la preparación de las comisiones
permanentes del Gobierno que atienden asuntos económicos, y en el
acompañamiento a la Contraloría en las comprobaciones al control
interno, y entre las prioridades para el siguiente periodo resaltan
el apoyo a la gestación de proyectos de iniciativa de desarrollo
local y al fomento de una sólida cultura tributaria.