Estos resultados se corresponden con el propósito de ambas
operaciones iniciadas en enero y marzo del 2003, respectivamente.
Coraza vio la luz para llevar a cabo acciones permanentes de
fuerzas del MININT y otras instituciones con el apoyo del pueblo en
todo el país contra elementos delincuenciales y de pésima conducta
social vinculados al tráfico y expendio de drogas. Mientras que
Aché III dirigió los esfuerzos principales al hostigamiento de
los medios navales rápidos y aéreos sospechosos que transitaban
dentro de aguas territoriales y el espacio aéreo cubano; el
enfrentamiento a los buscadores de recalos; la revisión sistemática
de la cayería y borde costero en las direcciones de riesgo, así como
la búsqueda y destrucción de sembradíos de marihuana.
Dirigidos por la Comisión Nacional de Drogas, los planes de
acción preventivos y de enfrentamiento de las organizaciones
políticas y sociales, organismos y demás instituciones, permitieron
hacer frente al impacto en nuestras costas del trasiego
internacional de narcóticos en aguas cercanas; a las intenciones de
introducirlos por la vía aérea para comercializarlos en el país,
fundamentalmente por cubanos residentes en el exterior con
sofisticados métodos y formas; a la irrupción de nuevas drogas de
diseño traficadas desde Europa y América del Norte; al uso indebido
de medicamentos y el abuso del alcohol; así como a hechos aislados
de siembras de marihuana.
Como resultado del enfrentamiento a estas manifestaciones, en el
2012 se aseguraron nacionalmente 3 045 kg de drogas (2 997 kg de
marihuana, 43 kg de cocaína, 2 kg de aceite de hachís y pequeñas
cantidades de otras sustancias ilícitas).
Las mayores ocupaciones fueron por concepto de recalos, pues en
320 hechos se aseguraron 2 961 kg de marihuana, cifra muy inferior a
los 8 508 kg incautados por esa vía el año precedente.
Fueron neutralizados nueve casos de intentos de escamoteos de
alijos recalados en las costas y se capturó una lancha rápida al
norte de la provincia de Camagüey, con cuatro bahameses a bordo,
quienes habían participado en el lanzamiento de un cargamento de
drogas al mar, que recaló posteriormente en las provincias de Villa
Clara, Ciego de Ávila y Camagüey.
Aparejado al incremento del flujo turístico y migratorio, se
registró un aumento de la obstaculización de operaciones de
narcotráfico internacional a través de nuestra frontera aérea, con
la desarticulación de 42 hechos, en los que fueron detenidas 69
personas (48 cubanos y 21 extranjeros) y ocupados 42 kilogramos de
drogas (33,6 kg de cocaína, 7,4 kg de marihuana y un kg de la droga
sintética conocida como cannabimiméticos).
Los esfuerzos realizados en el enfrentamiento en la frontera
permitieron reducir el impacto del flagelo hacia el interior, donde
—como se mencionó anteriormente— se incautaron 25 kg de drogas a
personas inescrupulosas que trataban de traficarlas dentro del país,
por debajo de los 67 kg incautados en el 2011.
A lo largo del año fueron sancionadas nacionalmente por delitos
asociados a las drogas, 628 personas, 273 (43 %) a penas que oscilan
entre seis y diez años de privación de libertad, en correspondencia
con la severidad de las sanciones previstas en nuestra legislación
penal.
En estrecha coordinación con las organizaciones políticas e
instituciones involucradas en la actividad preventiva y de
enfrentamiento, la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), los Comités
de Defensa de la Revolución (CDR), la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños (ANAP), la Federación Estudiantil
Universitaria (FEU) y la Federación de Estudiantes de la Enseñanza
Media (FEEM), han tenido un papel protagónico en disímiles acciones
dirigidas al fortalecimiento de los sistemas para hacer frente a los
desafíos internos y externos.
En ese sentido la VII Operación conjunta CDR-Tropas
Guardafronteras del MININT, permitió reforzar el trabajo y completar
las fuerzas de los 306 Destacamentos Mirando al Mar; el Ministerio
de Salud Pública —de conjunto con los CDR y la FMC— continuó la
pesquisa activa para identificar a los enfermos por consumo de
drogas con vistas a ofrecer el tratamiento y la ayuda oportuna al
paciente; al tiempo que la reorganización, compactación y
regionalización de los servicios de salud han hecho hincapié en
garantizar el completamiento de los equipos multidisciplinarios que
integran los Centros Comunitarios y Áreas de Salud Mental para la
atención a las adicciones y que el sistema creado desde la base
asegure la asistencia requerida.
También continuó consolidándose la Línea Confidencial Antidrogas
a través del número telefónico 103, nacionalmente y las 24 horas del
día, como un canal de ayuda y orientación a la población, por la
cual se atendieron 12 mil 285 llamadas. La mayoría de los
interesados han solicitado apoyo por tabaquismo (4 074) y
alcoholismo (3 820), mientras en tercer lugar por consumo de
psicofármacos (1 426). Una muestra de confianza en el servicio que
se ofrece por esa vía, es que a lo largo del año predominó que
fueran los propios enfermos los que se interesaran personalmente por
recibir instrucciones.
Continuaron efectuándose dos veces al año los Ejercicios
Nacionales de Prevención, Detección y Enfrentamiento al cultivo de
la marihuana y otras ilegalidades, con la participación de los
ministerios de la Agricultura, del Interior, Salud Pública,
Educación, Educación Superior, Cultura, el INDER, la Asociación
Nacional de Agricultores Pequeños, el grupo azucarero AZCUBA,
unidades agropecuarias de las FAR y el MININT, de conjunto con las
organizaciones políticas y sociales de los territorios, así como con
los Consejos Populares.
En los ejercicios efectuados en abril y octubre del 2012
participaron 1 453 Consejos Populares en el primer semestre y 2 693
en el segundo. En total se realizaron: 67 mil 669 inspecciones a la
tierra; 11 mil 653 comprobaciones sorpresivas y controle
s a granjas, fincas, usufructuarios y propietarios; 250 mil 632
autoinspecciones; 6 451 comprobaciones a los planes de acciones
preventivas de las entidades y 46 mil 915 acciones de divulgación,
capacitación y alerta.
Como parte de la voluntad cubana de conjugar sus esfuerzos con
los de otras naciones para librar la batalla a nivel internacional,
siguieron proporcionando resultados positivos los acuerdos
gubernamentales en materia antidrogas con 33 países y dos memorandos
de entendimiento, así como los contactos estables de cooperación
policial con 27 naciones, con las cuales se intercambian alertas,
modos de operar, informaciones puntuales y experiencias valiosas
para el enfrentamiento.
Sobresalió en el año, la firma de un acuerdo interministerial con
el Servicio Federal de Control del Tráfico de Drogas de la
Federación de Rusia y el inicio de negociaciones de instrumentos
similares con otros países de América Latina y Europa.
En el 2012 se recibió en Cuba la visita de una misión de la Junta
Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), la que
intercambió con representantes de diversos organismos que integran
la Comisión Nacional de Drogas, en materia de prevención y
enfrentamiento a estos ilícitos, y constató la favorable situación
en el orden interno.
En marzo del pasado año se hizo público el informe anual del
Departamento de Estado norteamericano sobre el control de narcóticos
correspondiente al 2011, el cual reconoció que los esfuerzos de Cuba
han impedido que los traficantes ilegales tengan un impacto
significativo en el territorio nacional; la producción de narcóticos
sigue siendo insignificante, y se ha impedido que las drogas
ilícitas se extiendan en la Isla. También recuerda que el Gobierno
cubano presentó a EE.UU. una propuesta de acuerdo para la
cooperación antinarcóticos, que si se logra materializar pudiera
impulsar los esfuerzos bilaterales.
Aunque el perfeccionamiento y actualización de la estrategia
cubana han colocado al país en mejores condiciones de enfrentar y
prevenir el fenómeno y los resultados del 2012 así lo confirman, la
complejidad del narcotráfico internacional, su diseminación global,
el peligroso azote sobre vecinos cercanos de Cuba y su avance "como
una marea terrible hacia el sur", como expresara el General de
Ejército Raúl Castro Ruz en Santiago de Chile el pasado 28 de enero,
obligan a mantener el combate "a sangre y fuego", sin distracciones
ni excesos de confianza, pues sigue exigiendo a las instituciones y
al pueblo máxima alerta, acciones concertadas, efectivas y
oportunas, conscientes de que "los peligros no se han de ver cuando
se les tiene encima, sino cuando se les puede evitar", como nos
enseñó Martí y lo ha defendido por más de cinco décadas la dirección
de la Revolución.