Congresistas
y exfuncionarios gubernamentales de Estados Unidos intentan limitar
las facultades de la Casa Blanca para emplear los aviones
teledirigidos (drones) para asesinar ciudadanos norteamericanos,
revelaron hoy medios de prensa.
El modelo a seguir es similar a las cortes secretas de jueces
federales que actualmente revisan las solicitudes del Gobierno para
emprender actividades de vigilancia contra ciudadanos sospechosos de
espionaje y terrorismo, sin necesidad de órdenes judiciales.
Pero la idea, patrocinada entre otros por la senadora demócrata
por California Dianne Feinstein, presidenta del Comité de
Inteligencia de la cámara alta, enfrenta obstáculos legales y
logísticos significativos, señala hoy el diario The Washington Post.
Entre las dificultades principales está la renuencia del
Ejecutivo a prescindir de su autoridad constitucional para proteger
el país contra amenazas inminentes, y otorgar a un juez la
responsabilidad de aprobar la eliminación física de individuos,
incluso connacionales no acusados de cometer crímenes.
De acuerdo con el Post, en términos prácticos, funcionarios de la
administración del presidente Barack Obama expresaron preocupación
porque una revisión judicial de tales misiones provocaría demoras
que erosionan la capacidad del país para evitar ataques terroristas
inminentes.
Sin embargo, el proyecto todavía no se ha conformado, y los
legisladores que lo proponen solo iniciaron una serie de consultas
con expertos legales y militares.
El senador independiente por el estado de Maine, Angus King,
aclaró este domingo que su propuesta de crear un proceso de revisión
judicial para estos ataques no tiene la intención de dilatar el
tiempo de respuesta de los militares norteamericanos en la
persecución de terroristas.
Según King, esos golpes a veces se planifican con anticipación, y
es en esos casos donde una corte debe decidir si existe o no un
basamento legal para realizarlos, porque el jefe de la Casa Blanca,
no importa quién sea, no puede proceder como fiscal, juez, jurado y
verdugo a la vez.
El senador republicano por Kentucky, Rand Paul, considera que la
lista de ciudadanos norteamericanos que están designados como
blancos letales del Ejecutivo debe ser aprobada en un juicio según
las reglas del debido proceso, con un juez y un jurado.
Sin embargo, su correligionario por Arizona, John McCain, asegura
que esas misiones forman parte de las facultades que tiene el
presidente en el uso de la fuerza, por lo que no debe haber
obstáculos con un proceso legal externo que limite la acción del
jefe de la Oficina Oval.
Lo que debe hacerse es quitarle todo el programa de ataques con
drones a la CIA y asignárselo al Departamento de Defensa, sobre el
cual existe una supervisión adecuada del Congreso, considera McCain.
Medios de prensa revelaron la semana pasada un memorando de 16
páginas firmado por el Fiscal General, Eric Holder, que califica
como legales los golpes con drones contra ciudadanos norteamericanos
si estos conspiran y cooperan con organizaciones extremistas
enemigas de Washington.
Entre 2004 y 2012 Estados Unidos realizó 360 ataques con esos
artefactos en territorio pakistaní, de ellos, 304 fueron desde que
Obama tomó posesión en 2009, con un saldo general de más de tres mil
400 muertos.