Naciones
Unidas difundió hoy como documento oficial de la Asamblea General el
comunicado especial sobre la cuestión de las Islas Malvinas adoptado
por la Cumbre Iberoamericana en su más reciente sesión en Cádiz,
España.
El documento fue dirigido al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon,
por la representante permanente de Argentina ante el organismo
mundial, María Cristina Perceval.
El texto de los gobernantes iberoamericanos pide la reanudación
de las negociaciones entre Argentina y el Reino Unido para una
solución a la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas,
Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos
circundantes.
Asimismo, recuerda que esas pláticas están contenidas en varias
resoluciones de la ONU, la Organización de Estados Americanos y en
las disposiciones y objetivos de la Carta de Naciones Unidas,
incluyendo el principio de integridad territorial.
En ese sentido, la cumbre de Cádiz destacó "la permanente
vocación al diálogo demostrada por la República Argentina" y llamó a
Londres a abstenerse de adoptar decisiones que entrañen
modificaciones unilaterales en la situación de las Islas Malvinas.
Al respecto, apuntó hacia las acciones unilaterales de
exploración y explotación de recursos renovables y no renovables que
el Reino Unido ejecuta en esa área y que "en nada contribuyen para
alcanzar una solución definitiva de la disputa territorial".
También rechazó el refuerzo de la presencia militar británica en
la zona como una acción que vulnera la resolución 31/49 de la
Asamblea General.
"Y que resulta incompatible con la política de apego a la
búsqueda de una solución por la vía pacífica de la controversia
territorial entre los Gobiernos de la República Argentina y el Reino
Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte", agregó.
Los jefes de Estado y Gobierno resaltaron además los
pronunciamientos de la ONU que instan a su secretario general a
practicar sus buenos oficios para reanudar negociaciones tendientes
a encontrar a la mayor brevedad una solución pacífica a la disputa.
El archipiélago de las Malvinas, ocupado por la potencia europea
desde 1833, fue escenario en 1982 de una guerra de dos meses entre
Argentina y Reino Unido que costó la vida 649 argentinos y 255
ingleses.