BRASILIA.—
Otro lesionado por el incendio en una discoteca de Santa Maria murió
en el hospital Cristo Redentor de esa sureña ciudad, confirmó hoy la
secretaria de Salud del estado de Río Grande do Sul.
Con este deceso, la cifra de jóvenes ingresados por esa tragedia
disminuyó a 49, mientras el número de muertos se elevó a 239,
destacó la fuente.
Este fin de semana último fueron dados de alta 15 personas, con
lo cual quedan internados 32 en hospitales de Porto Alegre, la
capital estadual, otros 14 en Santa Maria, dos en Canoas y uno en
Caxias de Sul.
De este total, 14 permanecen con ventilación mecánica y con
riesgo de muerte, luego de 16 días del fuego ocurrido en la
discoteca Kiss, que dejó en un primer momento 234 fallecidos, todos
jóvenes de entre 18 y 35 años de edad.
Se trata de la peor tragedia registrada en Brasil en los últimos
50 años que mantiene en luto a esa ciudad, donde las celebraciones
por el carnaval fueron suspendidas y las víctimas de este siniestro
aguardan por los resultados de las investigaciones.
Además de Santa Maria otros 21 jurisdicciones de Río Grande do
Sul suspendieron sus fiestas de febrero en solidaridad con los
familiares de los fallecidos, que crearon este fin de semana una
asociación para demandar el castigo a los culpables e
indemnizaciones.
Un grupo de jóvenes, en su mayoría compañeros de las víctimas,
realizó en la madrugada del domingo una vigilia en la plaza de
Saldanha Marinho, en el centro de esa ciudad, y en las afuera de la
discoteca.
Últimas pesquisas revelaron que el humo provocado al coger fuego
la espuma que cubría el techo de esa instalación demoró apenas cinco
minutos para expandirse por todo el local, lo cual propició un
elevado número de muertos.
Hasta el momento continúan en prisión cuatro personas; los dos
dueños del local e igual número de integrantes de la banda que
actuaba cuando comenzó el fuego.