El general estadounidense Joseph Dunford asumió el mando de la
coalición de la OTAN en Afganistán (ISAF) en sustitución del general
John Allen, cuando las fuerzas occidentales preparan su retirada
para fines de 2014.
Dunford debería ser, en principio, el último comandante de
Estados Unidos en ese conflicto que ya dura 11 años.
"Estoy sorprendido de ver cómo han cambiado las cosas. Cuando
llegué (al cargo el 18 de julio de 2011), la ISAF estaba al mando.
Ya no es el caso. Afganistán será plenamente responsable de su
propia seguridad", declaró Allen, futuro comandante de la OTAN en
Europa.
Dunford, por su parte, se había ganado el apodo de "Fighting Joe"
durante la guerra en Irak, pero hasta ahora no había servido en
Afganistán. El nuevo comandante de la ISAF insistió en "la
continuidad" de su acción, y se mostró confiado en "lo ineluctable
de nuestro éxito".
Nacido en Boston en 1955, Dunford pasó por todos los escalones
entre los Marines, la fuerza de élite del ejército estadounidense.
Después de haber ocupado diferentes puestos operacionales, se
convirtió en el número dos de la fuerza en octubre de 2010.
Su principal misión consistirá en concluir la retirada de las
tropas de la coalición, que debe quedar cerrada a fines de 2014, y
pasar el testigo a las fuerzas de seguridad afganas, que tendrán la
responsabilidad de defender el país ante los insurgentes.
En la actualidad hay unos 67.000 soldados estadounidenses en
Afganistán, junto a unos 37.000 militares de otros países de la
OTAN, y unos 337.000 soldados y policías afganos.