El
presidente de Estados Unidos, Barack Obama, firmó la declaración de
emergencia para Connecticut, considerado el territorio más afectado
por una tormenta invernal que impactó el noreste del país en los
últimos dos días.
Según un comunicado de la Casa Blanca, la orden permitirá al
Departamento de Seguridad Nacional y a la Agencia Federal de Manejo
de Emergencias coordinar los esfuerzos y disponer de recursos
materiales y equipos para restablecer la normalidad en ese estado
tras el paso del temporal, apodado Nemo.
El Gobierno entregará fondos y establecerá medidas de protección
en 48 horas con el objetivo de "salvar vidas, salvaguardar inmuebles
y aminorar los riesgos sanitarios derivados de la catástrofe",
precisó la nota oficial.
Connecticut reportó cinco de los 10 fallecimientos ocurridos a
nivel nacional, aun tiene 26 mil consumidores sin energía eléctrica
y 200 personas albergadas por el meteoro.
Varias zonas de ese estado acumularon hasta 97 centímetros de
nieve y los trabajadores de emergencia rescataron 90 ciudadanos
atrapados en sus automóviles con síntomas de hipotermia.
Las nevadas y los vientos huracanados asociados con Nemo también
provocaron cortes eléctricos, dejaron a oscuras a 650 mil usuarios y
obligaron la suspensión del tráfico aéreo y terrestre en
Massachusetts, Nueva Hampshire, Nueva Jersey y Nueva York.
Los dos últimos estados aún están en etapa de recuperación y
tienen cientos de desplazados por el ciclón Sandy desde octubre
pasado.
Nemo también dejó tres muertos en Ontario, la provincia más
poblada de Canadá, y más de 100 mil personas en apagón.
El meteoro continúa rumbo hacia la costa atlántica del país
norteño y mantiene bajo alerta las regiones de Newfoundland y
Labrador.
Esos territorios canadiense cancelaron la transportación área y
marítima ante pronósticos de vientos de 100 kilómetros por hora y la
acumulación de hasta 55 centímetros de nieve.