Cada vez más dispositivos rosas salen al mercado estadounidense
para satisfacer la demanda de algunos consumidores, en su mayoría
mujeres. Y en este boom rosado, las pistolas no son la excepción.
"Que sea mujer y use armas no quiere decir que no sea femenina",
dice a BBC Mundo en Miami la instructora de tiro Gabby Franco.
"Hay mujeres a las que les gusta tener su pistola con glitter y
cristalitos. Mientras que a los hombres les gusta una con decoración
militar. Es cuestión de gustos y estética".
La creciente oferta de armas de fuego y de defensa personal "para
mujeres" revela el interés de este género en el tema.
Según datos de la encuestadora clic Gallup, en 2011 el 43% de las
mujeres estadounidenses reportaron tener una pistola en casa -una
cifra récord desde 1993- y el 23% dijo que era de su propiedad.
La razón más común de las mujeres para tener un arma es su
protección o la de su familia.
"La mujer de hoy en día es independiente (…) Al estar solas -con
los hijos o en su casa- tienen que conseguir una manera de
defenderse", explica Franco, quien imparte cursos de tiro a mujeres.
Como respuesta, ha llegado una mayor -y variopinta- oferta. Y
hasta una nueva polémica.
Los críticos aseguran que las armas rosas pueden ser confundidas
fácilmente con juguetes y no ser tomadas "en serio" en caso de
peligro. Otros aseguran que se trata de un enfoque sexista o un
intento por atraer a más mujeres a esta práctica.