Rescate en Pedernales

Germán Veloz Placencia

HOLGUÍN.— Con el rescate de un área poblada por árboles de mango comenzó la historia de la próspera finca Venceremos, creada por Osmar Fernández Tamayo en Pedernales, en las proximidades de la capital provincial, en dos caballerías de tierras ociosas estatales otorgadas en usufructo.

Foto de Juan Pablo CarrerasEl maíz es uno de los granos que siembra sistemáticamente. Los cruzamientos que hace elevan los rendimientos de las cosechas.

"La primera caballería comencé a explotarla en el 2009. Con la ayuda del suegro y mi esposa Adalis, limpié las ocho hectáreas de mango, que estaban invadidas por malezas de todo tipo. Así hice realidad la idea de dejarlas en condiciones para cosechar sus frutos y dedicarlas al mismo tiempo al pastoreo de reses", cuenta Osmar, actual socio de la Cooperativa de Crédito y Servicios Pedro Rojena.

"Seguidamente seleccionamos, cercamos y preparamos el resto para cultivos varios y seis meses después de llegar a este sitio, ya teníamos sembrado boniato, el cual nos dio cien quintales.

"También construimos una nave para cebar cerdos por la vía de los convenios con la Empresa Porcina del territorio. Recibí 200 y los entregué en el tiempo pactado con un peso promedio por animal de 96 kilogramos".

Amparado por esos resultados y por la fuerza de voluntad que lo distingue, solicitó otra caballería de tierra y desde que le dieron el sí, arremetió contra el marabú, combinando el uso de productos químicos, machetes, hachas y picos.

El área nueva la destinó íntegramente al pastoreo de ganado vacuno. De las 15 vacas que posee, siete están en ordeño y dan leche para autoconsumo y para la entrega diaria de 30 litros a la industria.

De igual modo, continuó la cría de cerdos. En octubre del 2012 vendió 500 y acumula un aporte de 125 toneladas de carne. Desde el primer contrato hasta el último, produjo más del 30 % de la comida que consumieron los animales, por lo cual dejó de adquirir del estado 110 toneladas de ese producto.

Con ese propósito prioriza la siembra y cosecha de cultivos de ciclo corto, generalmente boniato, maíz, y calabaza. Los muele, mezcla y cocina en un fogón rústico, que consume leña recogida en la finca. "El agua da volumen, es decir, si empleo tres quintales de viandas, al final tengo seis de masa cocida. Según mis observaciones, ese método de preparación favorece la nutrición de los cerdos".

Jamás las lluvias lo han sorprendido sin áreas preparadas para sembrar, porque cada vez que arriba febrero las tiene surcadas. Al inicio empleó el tractor con los equipos para "romper" las tierras y tan pronto le fue posible, adquirió dos yuntas de bueyes, con las que hoy realiza la mayor cantidad de atenciones culturales. "No compactan el suelo y llego con ellas adonde no puedo hacerlo con el tractor, como pegarme a las cercas y aprovechar mejor cada pulgada del terreno", esclarece.

Abierto a lo novedoso, conoció de las ventajas del uso del biogás, estableció contactos con especialistas en la materia y decidió construir, en las cercanías de la nave de ceba de cerdos, un biodigestor que pronto comenzará a funcionar. Hoy está seguro de que eliminará el vertimiento de sustancias nocivas al medio- ambiente y logrará abono de primera para emplear en las áreas de cultivo, así como combustible para continuar preparando los alimentos de los animales.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir