Un “fabriquita” para grandes soluciones

La Producción Local de Materiales en el sector no estatal, una fortaleza en el municipio avileño de Florencia

Ortelio González Martínez

FLORENCIA, Ciego de Ávila.— Una, dos, tres vueltas a la prensa y sale el mosaico. Así de fácil. El proceso no tiene mucha ciencia. Tampoco parece llevar mucho esfuerzo, pero el trabajo es arduo, entre áridos, moldes, pigmentos y poco tiempo para el descanso.

Foto del autorAlgunos de los tipos de mosaicos que elabora Carlos .

Cuenta Carlos Domínguez Sánchez, productor de elementos constructivos en el municipio avileño de Florencia, que hace más de una década decidió darle rienda suelta a la imaginación y salió en la búsqueda de hierros viejos que le permitieran levantar lo que él llama "la fabriquita".

"Yo no tenía experiencia previa en estos menesteres, pero la necesidad obliga y hoy siento que he contribuido a resolver muchos problemas a quienes necesitan de un piso para la vivienda, y también gano mi sustento honradamente".

Esa fue la filosofía que lo llevó a perfeccionar el proceso productivo, a fabricar los primeros moldes, a innovar y a "hacer las cosas lo mejor posible".

Casi donde se acaba el pueblo y comienza la loma, Carlos ha levantado un sistema de trabajo cotidiano, bien organizado y productivo, con ocho trabajadores contratados.

"Aquí laboran cuatro operarios en cada uno de los dos turnos de trabajo. La primera brigada entra a las tres de la madrugada para aprovechar la fresca, aunque desde antes de esa hora llega uno encargado de contabilizar y almacenar la producción del día anterior. A las 8:30 a.m. terminan y a las 9:00 a.m. comienza el otro turno, hasta el mediodía".

Con imaginación y esfuerzo, ha creado un polígono en el patio de su casa, convencido de que para avanzar en la construcción, reparación y mantenimiento de las viviendas, es necesario el desarrollo local de la industria de materiales.

"La idea es diversificar los surtidos, lo cual puede impulsarse más en la medida que podamos comprar en el mercado equipos, utensilios o materias primas para que no se encarezca tanto el resultado final, pero confío en que con la aplicación de los Lineamientos y la materialización de la actualización del modelo económico, vayan apareciendo las soluciones.

En "la fabriquita" todo está bien pensado: "construimos rodapiés, cenefas, y con los residuales del mosaico hacemos bloques, muy demandados entre la población. Aquí llevamos hasta el control del agua. No desperdiciamos ni una sola gota porque la reciclamos".

El municipio de Florencia es uno de los más destacados de la provincia en la producción local de materiales, incluso, es capaz de lograr la autonomía de bloques, mosaicos, pintura, elementos de carpintería en madera, entre otros renglones.

De los 17 subprogramas fiscalizados en la reciente visita del Grupo Nacional de la Producción Local de Materiales, solo catalogaron de mal el de fabricación de elementos de instalaciones eléctricas, pero ello no fue impedimento para que el territorio recibiera la calificación de bien. Y en ello puso su grano de arena "la fabriquita".

 

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