MÉXICO.—
Los socorristas continúan la búsqueda de sobrevivientes y víctimas
mortales bajo los destrozos en la sede central de la estatal
Petróleos Mexicanos (Pemex), tras la explosión ocurrida el jueves
pasado.
Este personal, auxiliado por perros adiestrados, trabaja
actualmente en el área más peligrosa de la torre B2, donde se
produjo la fuerte explosión que destruyó parte de los pisos
inferiores del edificio.
Efectivos de las fuerzas armadas y de la policía, así como
personal médico, también se mantienen en el lugar.
Expertos en explosivos y en derrumbes, por su parte, prosiguen
allí las investigaciones para conocer las causas del siniestro, sin
que se descarte ninguna de las posibilidades, afirmó Jesús Murillo,
procurador general de la República.
Hasta el momento las víctimas mortales se mantienen en 33, cuyos
cadáveres ya fueron entregados a los familiares.
La mayoría de las personas que perdieron la vida presentaban
lesiones múltiples, debido a que quedaron atrapadas entre los
escombros.
En este día, el director general de Pemex, Emilio Lozoya,
participó en funerales de algunas de las víctimas.
El titular de la empresa anunció que a partir del martes próximo,
el complejo de oficinas de Pemex volverá a trabajar con normalidad,
excepto los locales afectados por la explosión.