AFP reporta que, por el momento, nadie había reivindicado este
atentado, el más reciente de una serie de ataques contra legaciones
estadounidenses en el mundo musulmán.
La Casa Blanca condenó "con firmeza" este "atentado terrorista" y
dijo desconocer quienes son los responsables.
La explosión causó destrozos en edificios de las inmediaciones,
pero no dañó el interior de la embajada, situada en el barrio
diplomático de la capital turca, según un miembro de su personal.
"Gracias al nivel de protección de nuestro puesto (diplomático)
en Ankara no ha habido más muertos y heridos", declaró la portavoz
de la diplomacia estadounidense, Victoria Nuland.
Medios de prensa destacaron que la acción terrorista ensombreció
el último día de Hillary Clinton como secretaria de Estado. A partir
de ahora, John Kerry será el encargado de lidiar con la diplomacia
norteamericana y tendrá el difícil reto de cambiar el sentimiento
antiestadounidense que persiste en buena parte del mundo.