En 1997, la Guardia costera norteamericana detenía en las aguas
jurisdiccionales de Puerto Rico al yate La Esperanza, propiedad de
Toñin Llama, con sus seis tripulantes, que se dirigían hacia la isla
venezolana de Margarita con la intención de asesinar a Fidel en la
Cumbre Iberoamericana.
Uno de los fusiles de calibre 50 encontrados a bordo del barco
pertenecía al actual jefe de la Fundación Nacional Cubano Americana
(FNCA), José Francisco "Pepe" Hernández, que nunca fue acusado de
complicidad gracias a sus conexiones con la CIA.
En agosto del 2006, Llama reveló públicamente que la FNCA había
adquirido, años antes, un helicóptero de carga, diez aviones
ultralivianos con control remoto, siete embarcaciones y abundante
material explosivo con el objetivo explícito de realizar acciones
terroristas contra Cuba, entre otras, bombardear la Plaza de la
Revolución en medio de un acto político.
Llama aseguraba que aportó un millón 471 mil 840 dólares de sus
propios fondos "para financiar el proyecto" terrorista y consideraba
que la enorme cantidad de dinero le fue estafada por varios
directores de la Fundación.
En el 2007, Toñin Llama formó otro escándalo al revelar al Miami
Herald que participó en reuniones de directivos de la FNCA, donde se
planificaron los sangrientos atentados ocurridos en La Habana a lo
largo de 1997.
El negociante, quien durante años fue miembro de la junta
directiva de la FNCA, contó cómo esa organización mafiosa, creada
por la CIA, atribuyó la paternidad de la idea al hoy fallecido
negociante de New Jersey, Arnaldo Monzón Plasencia, un directivo de
la sección norte de la FNCA radicado en ese estado.
El 12 de abril de 1997, explotaba la primera bomba de la campaña
de terror que desencadenó entonces en La Habana, el connotado
terrorista Luis Posada Carriles, desde América Central. Una década
después, esta serie de crímenes queda impune y Posada, agente
emérito de la CIA, recompensado por sus innumerables crímenes, vive
tranquilamente en Miami.
En cuanto a José María Aznar, el expresidente del Gobierno
español, hoy dueño de la injerencista Fundación Española para el
Análisis y los Estudios Sociales (FAES), recibió en noviembre de
1995 decenas de miles de dólares para su campaña presidencial de
manos de Llama, entonces miembro a la vez del Comité Ejecutivo de la
FNCA y de su comité paramilitar.
En una foto famosa, tomada durante uno de sus viajes a Miami,
Aznar se exhibe al lado de sus nuevas y millonarias amistades: Jorge
Mas Canosa, entonces capo de la FNCA, y el propio Llama.
Fue también Llama quien organizó en Madrid la creación de la
llamada Fundación Hispano-Cubana, una sucursal de la organización
miamense, a la cual se asoció Esperanza Aguirre en sus
manifestaciones de histeria anticubana.